El café ha sido uno de los grandes aliados de las personas madrugadoras durante siglos. Se trata de una de las bebidas más populares del mundo, no solo por su rico sabor, sino también por ese chute de energía que nos proporciona cuando más lo necesitamos.

Se ha convertido en una bebida tan popular que hoy en día podemos encontrarla en infinidad de versiones diferentes. Podemos acercarnos a nuestra cafetería más cercana y elegir entre un cappuccino, un café con leche, un mocha, un cortado, un carajillo… Las personas más innovadoras pueden incluso disfrutar de un ice coffee o café con hielo o de un frappé. Y si no los has probado te recomiendo que lo hagas. ¡Podría ser tu descubrimiento del año!

Desafortunadamente, el café puede convertirse en una adicción si no controlamos su consumo, algo así como jugar en un casino online. Para algunas personas el beber una taza de café al día es una necesidad. En algunos casos incluso se «necesita» beber entre 3 y 4 tazas.

¿Por qué necesitamos cada vez más café?

Si eres consumidor o consumidora de café quizá hayas notado que hay días en los que aumentas tu consumo de café porque «la primera taza no me ha hecho efecto o sigo cansado» o porque «ya son las cuatro de la tarde y el efecto del café de esta mañana ya se me ha pasado». Y lo cierto es que ambas afirmaciones son correctas.

Estudios realizados sobre el consumo del café han demostrado que nuestro cuerpo se ajusta al consumo de cafeína. El café aumenta nuestros niveles de cortisol, una hormona que nuestro cuerpo de por si genera naturalmente y que es conocida como la hormona del estrés.

Digamos que somos una persona que toma dos tazas de café al día y que hemos seguido esta rutina durante un mes. A lo largo de este mes, nuestro cuerpo se acostumbrará a esta dosis de cortisol y llegará un momento en el que lo tomará como algo normal y no notaremos esa sensación de «chute de energía». Aquí es cuando muchas personas deciden aumentar su consumo de café, llegando a cantidades que pasan de ser beneficiosas para la salud a perjudiciales. Hablaremos de esto más adelante.

Interrumpe tu consumo de café

Algunos expertos recomiendan el consumo intermitente de café para volver a regular los niveles de cortisol. Este método se basaría en consumir café durante tres semanas al mes y dejar de consumirlo (o consumir café descafeinado) durante una semana al mes. De esta forma volveremos a conseguir esa sensación de energía al volver a consumir café.

Ten en cuenta que esto es solo una recomendación y que el café puede tener diferentes efectos en las personas. Si crees que el aumento y disminución de consumo de café en tu dieta puede tener efectos negativos en tu salud, es muy importante que consultes con tu médico antes de tomar ninguna decisión.

Beneficios del café

Está demostrado que el consumo moderado de café (2-4 tazas diarias) tiene beneficios para nuestra salud. Los órganos de nuestro cuerpo que más favorecidos se ven son el cerebro y el hígado. Se ha observado que el consumo moderado de café está vinculado con un mayor rendimiento mental, una reducción del riesgo de sufrir depresión y enfermedades neurodegenerativas.

Además, con respecto al hígado, una dosis moderada de café parece reducir el riesgo de sufrir diferentes enfermedades hepáticas como la fibrosis, la cirrosis y el cáncer.

Sin embargo, hay que tener muy en cuenta la calidad del café que consumimos. Expertos recomiendan consumir café de especialidad, ya que otros cafés suelen incluir azúcar o sufrir exceso de tueste, lo que conlleva una pérdida de propiedades beneficiosas.

Como podrás ver, el café es un gran aliado (además de tener un sabor delicioso) siempre y cuando se consuma con responsabilidad. Recuerda que el placer siempre debe ir de la mano con la moderación.

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