América Móvil anunció que a partir de esta semana, todos los centroamericanos que sean clientes de su filial Claro tendrán el beneficio de enviar y recibir llamadas y mensajes de textos, así como navegar por Internet de un país a otro de la región pagando solo tarifas locales, por lo que, por ejemplo, quedaron eliminadas las tarifas de roaming y llamadas internacionales entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

La compañía omitió detallar si esta serie de beneficios alcanzarán luego a sus usuarios de Puerto Rico y de otras naciones caribeñas, pero tampoco negó que hará lo propio en esos mercados que también forman parte de su negocio centroamericano. Queda latente la posibilidad de que también los mexicanos puedan comunicarse con sus pares de esos países bajo la misma modalidad.

Más allá de los beneficios para los usuarios de esos seis países, la acción de América Móvil, del empresario Carlos Slim, significa una táctica de la operadora por mejorar sus operaciones y maximizar la eficiencia de su estructura de cobros e infraestructura de redes para ganar más adeptos y a la postre, para adelantarse a Movistar de Telefónica, el otro gigante del mercado, quien tampoco soslaya cualquier oportunidad que le dé ventaja ante el conglomerado mexicano en la región.

Centroamérica y el Caribe han comenzado a convertirse en un mercado relevante para todos los operadores con presencia en aquella región de las Américas.

Tanto Movistar como Claro anunciaron recientemente inversiones en el despliegue de redes y también ganaron espectro, porque han reconocido que los alrededor de 50 millones de usuarios del mercado total demandan mayor velocidad de conexión y cobertura, así como mejores precios y simplicidad en las tarifas o planes de datos.

Y además, una acción como en la que ha incurrido ahora América Móvil con Claro en cuanto unificar tarifas supone una tendencia del mercado y la pone en línea para hacer lo mismo en otros mercados, en América del Sur, por ejemplo, y donde la pelea por los usuarios es todavía más reñida con Telefónica Movistar y otras operadoras de telefonía y servicios móviles.

Muchos operadores han decidido eliminar tarifas de roaming internacional para sus clientes en aquellos mercados donde tienen presencia. Digicel en el Caribe o Vodafone en Europa son sólo dos ejemplos de prestadores de servicio móvil que han adoptado esta estrategia , explicó José Felipe Otero, director de 4G Americas para América Latina y el Caribe.

En el caso de América Central, AMX es la única empresa que tiene operaciones en los seis países hispanoparlantes de la región, lo que la posiciona de forma inmejorable frente a los clientes corporativos o viajeros frecuentes entre distintos mercados de esta región. La eliminación de la tarifa de roaming internacional hace a las operaciones centroamericanas de Claro mucho más atractivas para estos dos perfiles de clientes , comentó al respecto el experto en telecomunicaciones, José Otero.

Movistar y Claro van codo a codo en Centroamérica. En sus últimos reportes financieros, ambas compañías presentaros indicadores que demuestran su expansión, compromiso e inversiones en la región, pero también algunos tropiezos.

En cuanto al pago de contraprestaciones por la adjudicación de espectro a su favor, Movistar destinó 126 millones de euros y América Móvil, en su caso, otros 170 millones de dólares por quedarse con 10 MHz en la banda de 1700 MHz para explotar en Puerto Rico.

Descontando al mercado venezolano, que Movistar integra a Centroamérica, éste reportó a la española 23.2 millones de accesos, 1.8 millones menos por la desconexión de líneas inactivas en la región. América Móvil, por su parte, llegó a 26 millones de conexiones, pero perdió 579,000 del segmento móvil por la desconexión de líneas en Guatemala.

En cuanto a ingresos, la firma mexicana reportó 1,023 millones de dólares en el último trimestre del 2014 y Movistar 728 millones de euros. Centroamérica y el Caribe representa para Movistar la mitad de su negocio en la región en que la también engloba a Venezuela, país que por sí mismo significó ingresos a Telefónica 692 millones de euros.

Ambas firmas adolecen en la desconexión de líneas móviles, en las tarifas de roaming y también en los gastos por operaciones.

Por ejemplo, en el último rubro, Movistar informó al mercado de valores español que tales gastos se incrementaron 34% en todo el año, principalmente como resultado de la política económica que ejecuta Caracas. Para América Móvil, el impacto se reciente un poco más también en el segmento de líneas fijas y móviles, con una desconexión de 0.5% y del 17%, respectivamente en el cuarto trimestre del año.

Ejecutar un plan de unificación de tarifas, por tanto, supone un paliativo a estas desconexiones que enfrenta América Móvil y de paso para abrirse nuevas posibilidades en este mercado, que por sí mismo representa más de un tercio de lo que Telcel tiene en México.

Centroamérica, de Guatemala a Panamá, se convierte en un mercado relevante con esos más de 45 millones de usuarios. Eso que acaba de hacer AMX también es un reflejo de que pudo entenderse con los reguladores (de cada país) y generar beneficios a los usuarios , expuso el director de Mediatelecom Policy & Law, Jorge Fernando Negrete.

Además, puede ser un primer paso , de una nueva intención de la compañía de sumarse a esa tendencia global de consolidar operadores regionales para maximizar esfuerzos y ganar clientes. Existe además la presión de que AMX necesita captar mayores ingresos por los que pueda perder en México ante el arribo y competencia de AT&T, quien pondrá de su parte para intentar llevar a Iusacell y a Nextel al segundo puesto del mercado móvil mexicano.

Sin duda, América Móvil ésta viendo cómo consolidar operaciones , dijo el jefe de Mediatelecom. Al consumidor le interesa saber menos de larga distancia y roaming, y ellos quieren tener un plan de gastos similar, eficientarlo. Queda ver si serán parejos para todos los mercados; cómo hacerlo con México o con Sudamérica y lograr resultados. Sin duda es un primer paso y es un mensaje para Movistar, sin duda .

nicolas.lucas@elconomista.mx

mfh