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CTM sufre para mostrar músculo; asegura renovación
Auditorio Nacional no se llenó en la celebración y no se contó con la asistencia de la titular de la STPS, quien fue relevada por Olga Sánchez.

Con un llamado a la unidad y por la defensa de su más de medio millón de contratos colectivos registrados, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) celebró sus 83 años de existencia sin contar, por primera vez, con la presencia del titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Pese a ser la celebración cetemista más importante, en donde también se desarrolló la 137 Asamblea General Ordinaria, el Auditorio Nacional no logró llenarse, no sólo por la falta de trabajadores, sino de invitados especiales para quienes se había dispuesto la zona VIP.
Así, fueron notorias las ausencias de la secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa Alcalde Luján; del director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Germán Martínez Cázares, y del director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, estos dos últimos formaban parte del programa, como tampoco estuvo el priista Jorge Carlos Ramírez Marín.
Sin ser un discurso central, Carlos Aceves del Olmo tomó la palabra —después de haber escuchado a la Sonora Dinamita y de que se declarara el quorum a la asamblea de la que se desconoce el número total de asistentes— dio la bienvenida a Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, quien acudió en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador.
“La CTM ha sobrevivido 83 años y tres transiciones por una razón: su fuerza viene de abajo hacia arriba y no al revés; la CTM no es una creación de poder político, sino una manifestación del poder social y del poder que unidos tenemos los trabajadores de México. Pueden cambiar los tiempos, pero no nuestros principios, no se puede representar dignamente la voz de los trabajadores sin haber sido trabajador, así de sencillo”, declaró el líder cetemista en una de las dos intervenciones que tuvo en la Asamblea. Agregó, que “el crecimiento económico del país sólo se consigue con estabilidad laboral, como la única central de centrales la CTM le dice a la nación que está lista para ser ese equilibrio entre el capital y trabajo, entre ese eslabón que es el presente y el futuro del país”.
En tanto, la titular de Gobernación respondió con las palabras del presidente de la República: “Ya no va a haber dirigentes sindicales apoyados por el Estado, ni sindicatos apoyados por las autoridades, se terminan los sindicatos de Estado. Los sindicatos van a tener independencia y libertad”.
Y bajo esa premisa, dijo que tendrán puertas abiertas y respeto a su organización, aún cuando no haya coincidencias y buscarán convencer, no vencer, pues la CTM aporta a la estabilidad del país.
Sánchez Cordero dijo que la actual administración lleva menos de 100 días de gobierno, pero “ sabemos lo que lo podemos hacer juntos y ya lo demostramos hace unos días, el jueves pasado, con la votación de la Guardia Nacional demostramos que los mexicanos tenemos políticos que pueden ponerse de acuerdo y darles certeza”.
A ponerse alerta
En su turno, siguieron las presentaciones de dos sectores de importancia para la CTM: mujeres y jóvenes. La cetemista Claudia Ezquerra abordó dos temas: la reforma laboral y el acuerdo comercial T-MEC, del primero dijo que no estarán dispuestos a que la ley obligue a los sindicatos a incluir en sus estatutos la forma de elección, y agregó que no permitirán la intromisión de sindicatos del extranjero, como tampoco que se limite el derecho a huelga.
Y finalmente, la única priista que tuvo espacio para discurso fue la senadora Beatriz Paredes, quien llamó a prepararse, pues “va a ser una época en la que estemos dispuestos a negociar y razonar y entender argumentos; pero no estamos dispuestos a arrodillarnos, no confundir la disputa artera sin decir la verdad con una disputa para defender a los trabajadores y desplazar a las organizaciones que merecen los contratos, es un gran desafío”.
Asimismo, añadió que la CTM tendrá que hacer un enorme esfuerzo de renovación y de interlocución legítima con el Estado y con el Poder Judicial, es una nueva etapa del mundo laboral; pero, no es pretexto para debilitar a las grandes organizaciones sindicales del país”. (Con información de Marisol Velázquez)