La Comisión Federal de Electricidad (CFE) envía una mala señal a los inversionistas con su determinación de solicitar un arbitraje para anular varias cláusulas en un contrato de servicios de transporte de gas natural con empresas privadas, destacó la Cámara de Comercio de Estados Unidos (U.S. Chamber of Commerce).

La CFE comenzó este proceso contra TransCanadá e IEnova, filial de la estadounidense de gas natural Sempra Energy, con respecto al gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan.

También inició otro proceso similar contra de Grupo Carso, en el que pide la nulidad de ciertas cláusulas del contrato del gasoducto Samalayuca-Sásabe.

En un comunicado, la Cámara de Comercio de Estados Unidos expuso que durante el 11º Diálogo entre Estados Unidos y México en Mérida, se sintió alentada por el compromiso expreso del presidente Andrés Manuel López Obrador de fortalecer el estado de derecho, como lo demuestra su compromiso de honrar los contratos existentes.

Añadió que hay pocos factores más críticos para la inversión y el crecimiento económico que la seguridad jurídica y la previsibilidad promovidas por el respeto al estado de derecho. Las empresas, dijo, invierten en mercados en los que confían en la integridad de las instituciones y donde se garantiza la correcta adjudicación de la ley.

"Por estas razones, nos preocupa la decisión de CFE de buscar un arbitraje para anular varios términos clave del contrato con los propietarios del oleoducto Sur de Texas-Tuxpan, un proyecto de infraestructura clave que contribuiría al desarrollo económico y la creación de empleos en los estados del sur de México.

“Esta acción corre el riesgo de enviar una señal negativa a los Estados Unidos y otros inversionistas internacionales sobre el clima de negocios e inversión en México. Por lo tanto, instamos a la CFE y al Gobierno de México a que reconsideren esta decisión y cumplan con el compromiso del presidente de respetar la inviolabilidad de los contratos existentes", afirmó la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

El 24 de junio pasado, la Comisión Federal de Electricidad envió al consorcio una solicitud de inicio de arbitraje, en el cual buscaba anular varias claúsulas del contrato de operación del gasoducto Sur de Texas-Tuxpan, que fue concluido el 11 de junio.

Dichas cláusulas hacen referencia a la responsabilidad de las partes en eventos de caso fortuito y fuerza mayor, así como el reembolso de pagos por capacidad relacionados a dichos eventos que la CFE inicialmente reconoció conforme al contrato y que ahora considera indebidos, entre otros, consignó un reporte de El Economista.

El gasoducto Sur de Texas – Tuxpan, considerado uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país en los últimos años, contemplaba una inversión de más de 2,500 millones de dólares, y tenía proyectado transportar 2,600 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, incrementando la capacidad de importación de este hidrocarburo a México en aproximadamente 40 por ciento.

El ducto de 772 kilómetros de longitud cubre desde la ciudad de Brownsville, Texas hasta Tuxpan, en el estado de Veracruz.

(Con información de Karol García)

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