Con el aumento de la población y la escasez de alimentos, la soberanía y la seguridad alimentaria en México se han visto sumamente afectadas, sobre todo en comunidades vulnerables, aunado a la pandemia por Covid-19, casi 690 millones de personas pasan hambre y se espera un incremento en la desnutrición infantil por la disminución de ingresos familiares e interrupciones en los servicios de salud y nutrición.

En este contexto, Kellogg’s, a través del Banco de Alimentos de México, hace donaciones a 52 bancos de alimentos en el país. “Con BAMX hemos trabajado desde el 2013 en distintas iniciativas como donativos, acciones para evitar el desperdicio de alimentos y nuestro programa Mejores Días®; con el cual, buscamos acercar los nutrientes necesarios para las personas en situación vulnerable y contribuir con la donación de porciones de cereal, cuidando que además se brinden desayunos completos, que incluyan leche, cereal, fruta, etcétera”, explicó Jessica Daniel Brand, gerente senior de Filantropía y Comunicación Interna para Kellogg Latinoamérica.

Con el objetivo de “nutrir a las familias para que puedan crecer y prosperar”, la iniciativa Mejores Días®, desde el 2013, ha donado más de 2.5 billones de porciones de cereales en todo el mundo, colaborando con 29 bancos de alimentos adquiriendo más de 27,000 kilos de frijol y arroz, beneficiando directamente a más de 6,000 familias por mes.

Para México en específico, “donamos 11’253,932 porciones distribuidas a través de 52 bancos de alimentos a lo largo de la República y 133 instituciones/Ong de nueve estados y beneficiamos a cerca de 23,000 niños y 1,500 familias a través de ocho programas de desayunos, donde además de cereal, proporcionamos los recursos necesarios para la compra de leche y fruta.

Bajo su compromiso con la sociedad, Kellogg’s ha reafirmado su objetivo de combatir el hambre, luchar contra el cambio climático y garantizar la disponibilidad de suficientes alimentos nutritivos para todos al trabajar en su cadena de suministro para reducir el desperdicio del campo a la mesa; destaca la contribución al campo por medio de prácticas agrícolas más sustentables, donaciones en conjunto con instituciones aliadas para apoyar a los más vulnerables y brindando información a sus consumidores para buenos hábitos y consumo responsable.

viridiana.diaz@eleconomista.mx