El grupo canadiense Bombardier anunció el miércoles que despedirá a 550 empleados de su planta de Thunder Bay, en Ontario, reduciendo su plantilla a la mitad.

La compañía explicó en un comunicado de prensa que la decisión es "inevitable" porque el contrato para construir tranvías y vagones para la ciudad de Toronto está terminando y de momento no existen nuevos acuerdos.

"La decisión se debe a la naturaleza cíclica de nuestro trabajo y al descenso de nuestros dos programas de alta exigencia", declaró la empresa, que se dedica a la fabricación de piezas rodantes y aviones comerciales. Los despidos se harán efectivos el 4 de noviembre.

Bombardier añadió que seguirá trabajando con sus socios para tratar de conseguir nuevos contratos y que intentará mitigar los daños en la medida de lo posible.

El gobierno liberal de Justin Trudeau y el de Ontario, liderado por el conservador Doug Frod, se culparon mutuamente por la decisión de Bombardier.