Petróleos Mexicanos (Pemex) instaló el viernes en la refinería Miguel Hidalgo de Tula la torre fraccionadora de la planta de coque, que forma parte de la reconfiguración de la refinería para incrementar la producción de gasolinas, diesel y turbosina. El desarrollo total del proyecto representa una inversión aproximada de 4,600 millones de dólares.

El director general de Pemex, José Antonio González Anaya, precisó que la empresa incrementará el próximo año su producción de petróleo, por primera vez desde el 2004. Mencionó que, en materia de transformación industrial, la estrategia se basa en aumentar el presupuesto de mantenimiento, modernizar las plantas y generar asociaciones.

La modernización de la refinería de Tula permitirá aumentar el rendimiento en más de 40%, al pasar la producción de productos refinados de 154,000 barriles al día a 220,000.

De manera específica, se convertirán 74,000 barriles diarios de combustóleo pesado en 48,000 barriles por día de gasolina UBA (ultra bajo azufre), 44,000 barriles de diesel UBA y 5,000 barriles de turbosina.

Adicionalmente se generarán 3,000 toneladas diarias de coque del petróleo que podrán emplearse en los hornos cementeros de la región. La conclusión del resto del proyecto permitirá procesar a mediano plazo 340,000 de crudo, incrementando la producción de gasolina UBA en 59,000 barriles diarios, y de diesel UBA en 31,000 barriles por día. Asimismo, se producirán 1,400 toneladas adicionales diarias de coque.

El proyecto se realiza en dos etapas: la primera incluye la construcción y puesta en servicio de la Planta de Coquización Retardada y las instalaciones necesarias para su operación, la cual se tiene previsto concluir en el 2020. La segunda contempla el resto de las instalaciones nuevas, la modernización de instalaciones y su integración; su entrada en operación se tiene programada para el 2022.

Como parte del proyecto se realizó el traslado de los seis tambores de coquización y la torre fraccionadora de la Planta de Coquización Retardada, cuya construcción inició en noviembre del 2014. Fabricada en Bilbao España, mide 70 metros de largo, 11 metros de diámetro y pesa 1,000 toneladas, por lo que se trasladó en dos secciones; la superior, con un largo de 40 metros, y la inferior, de 30 metros.

Estos equipos llegaron por barco al puerto de Altamira en Tamaulipas, iniciándose su traslado de 958 kilómetros hacia Tula, en remolques modulares autopropulsados a una velocidad promedio de desplazamiento de 5 kilómetros por hora.

Para su traslado se evaluaron cinco rutas, seleccionándose el trayecto vía Ciudad Victoria-San Luis Potosí-Guanajuato-Querétaro-Palmillas-Atlacomulco-Tula, que cubrió seis estados de la República.