La nueva ley antimonopolios que dotó a la Comisión Federal de Competencia (CFC) de más dientes, inevitablemente conllevará una mayor carga de trabajo por el número creciente de investigaciones por prácticas desleales que se presentarán; no obstante, el organismo podría quedarse atado de manos si el Congreso no incrementa su presupuesto anual, el cual es paupérrimo comparado con otros reguladores.

Miguel Flores Bernés, comisionado de la CFC, refirió que la instancia recibe 200 millones de pesos anuales, cuando la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) recibe 700 millones, la Procuraduría Federal del Consumidor, 900 millones y la Comisión Nacional del Deporte (Conade) 2,500 millones.

En entrevista, Flores Bernés mencionó que la Comisión enfrenta restricción de recursos económicos y humanos, lo que impide defender los casos en los juzgados.

Se requiere tocar el tema, porque si la sociedad pide resultados, debemos tener los medios. Es difícil tener los medios cuando son escasos , dijo el funcionario.

Y es que la CFC se enfrenta a grandes empresas como Telmex, Coca-Cola, Gruma, televisoras, entre otras, las cuales destinan no sólo una gran cantidad de dinero a los casos, sino un mayor número de personal (abogados) a defenderse.

En tanto, la Comisión cuenta con limitación de recursos que impide la labor de investigación y sanción. En este caso, la CFC es la única entidad encargada de velar por la competencia en la economía mexicana; en cambio, en Estados Unidos existen dos instancias y otras a niveles estatales que apoyan el trabajo de las agencias de competencia.

Dicha limitante provoca que a nivel estatal se compliquen los casos de prácticas anticompetitivas que revisa la CFC, puesto que sus abogados tienen que viajar constantemente para defender el juicio y, aunado a ello, se enfrentan a jueces o magistrados sin experiencia en el ramo de la competencia económica.

Es urgente que se analice bien la posibilidad de aumentar el presupuesto a la Comisión porque habrá más casos y queremos tener mayor eficacia en la elaboración de nuestras funciones, y eso no se puede hacer con 17 investigadores. Es urgente tener más gente , refirió.

La CFC ya cabildea con la Secretaría de Economía mayor presupuesto para el 2012, pues pretende consolidar el departamento jurídico, de litigios y logística.

Flores Bernes recordó que sigue pendiente la figura del juicio ordinario, nueva herramienta de litigios, en la cual Congreso y Poder Ejecutivo deben definir reglas para ponerse en marcha; sin embargo, confió en que este concepto no resulte un obstáculo en la imposición de multas y sanciones contra una empresa monopólica.

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