A pesar de que la penetración de banda ancha móvil llegó a 55.7% de la población, al tercer trimestre del 2017, y representó un crecimiento de 26% respecto al mismo periodo pero del 2016, la adopción no se ha dado de manera homogénea en todos los estratos socioeconómicos, de acuerdo con la empresa de consultoría The Social Intelligence Unit (The SIU).

Lo mismo pasa, en general, con los servicios móviles y el acceso a Tecnologías de la Información.

De los 69.2 millones de accesos, que implica la penetración de 55.7%, 4.5 millones de personas que se encuentran en el nivel socioeconómico (NSE) A/B, que se caracteriza por destinar 13% de su gasto en educación y 25% en alimentos, cuentan con servicio Banda Ancha Móvil (BAM), es decir, 95 de cada 100 personas de este estrato.

El nivel socioeconómico C+ mostró una penetración de BAM equivalente a 84%, es decir, 9.9 millones de personas. Este grupo destina 31% del total de su gasto en los alimentos, y 5% a vestido y calzado.

De acuerdo con datos de The SIU, en lo que corresponde a los niveles C y C-, el diferencial respecto al NSE A/B fue de 24 y 34 puntos porcentuales respectivamente, lo cual se tradujo en 19.5 millones de personas usuarias del servicio BAM.

En el nivel C, 35% del gasto total es destinado a alimentación y 9%, a educación; respecto al nivel C-, 38% del gasto se asigna a alimentos y 5% a vestido y calzado.

Mientras que en los niveles D/E únicamente 44%, unos 35.1 millones de personas, contó con el servicio de BAM. Dio como referencia que la línea de telefonía móvil de estos usuarios normalmente se encuentra en el esquema de Prepago, lo cual hace que el costo de un megabyte sea superior al de los usuarios de Pospago. Además, los usuarios de dicho nivel socioeconómico optan por el uso de una red WiFi o bien consumir minutos y SMS que en la mayoría de los esquemas son ilimitados.

En los niveles D+ y D, las personas destinan, en promedio, más de 40% de sus gastos en alimentos. En el caso particular del D, 7% del gasto se asigna a educación.

“Los usuarios ubicados en los NSE más bajos, especialmente D/E, encuentran barreras estructurales debido a que la adopción de dispositivos inteligentes es menor al del promedio nacional”, dijo.

Para la empresa de consultoría “resulta fundamental estimular el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones y un mercado competitivo, así como el impulso a una política de conectividad universal a fin de combatir la problemática que genera contar con casi la mitad de los mexicanos sin acceso a servicios de BAM”.

The SIU también reportó que, con base en datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en Hogares 2016, al agrupar los hogares por decil de ingreso corriente trimestral resultó que 97.5% de los hogares en el grupo más rico contaba con servicios de telecomunicaciones móviles, mientras que este indicador era 55.9% en el grupo de hogares más pobres.

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