Buscar
El Empresario

Lectura 4:00 min

Vendes más, pero no tienes dinero: el problema puede estar en el flujo de efectivo

Una empresa puede aumentar sus ventas y aun así tener dificultades para pagar nómina, proveedores o servicios si el dinero tarda en llegar. Llevar un control de cobros, gastos y reservas ayuda a evitarlo.

main image

Si tienes problemas para pagar la nómina o a los proveedores, tu negocio podría tener problemas de liquidez. Shutterstock.

Elizabeth Meza Rodríguez

Cada vez tienes más ventas, pero el dinero no alcanza para pagar la operación del negocio. El problema puede estar en el flujo de efectivo, porque vender más no significa necesariamente tener dinero disponible.

De hecho, una empresa puede tener clientes, facturas por cobrar y mercancía en inventario, pero enfrentar problemas para pagar la nómina, la renta o a proveedores si el dinero aun no entra a la cuenta. Por eso, administrar el efectivo implica conocer cuánto dinero entra, cuánto sale y en qué momento ocurren ambos movimientos.

¿Qué es el flujo de efectivo?

De acuerdo con Mercado Pago, el flujo de efectivo es el dinero que entra y sale de una empresa en un periodo determinado. Una forma de conocer la capacidad de la empresa para cubrir sus obligaciones es mediante el ratio corriente, que es la entrada de efectivo entre las salidas del efectivo.

Si el resultado es mayor a 1, la empresa tiene flujo de efectivo y puede cubrir las deudas, pero si el resultado es menor o igual a 1 significa que la empresa no tiene la liquidez necesaria.

Imagina un negocio que tiene 80,000 pesos en la cuenta, pero debe pagar 100,000 pesos este mes, entre proveedores, servicios y nómina. El ratio corriente es de 0.8, lo cual significa que a la empresa le faltan 20,000 pesos para cubrir los compromisos y no tiene el suficiente efectivo para mantener la operación.

Pero antes de llegar a este punto existen señales que es posible identificar como retrasos en los pagos a proveedores, uso de las cuentas personales para cubrir los gastos corriente o problemas para pagar la nómina.

¿Qué puede provocar un mal flujo de efectivo?

Uno de los factores que puede provocar un desfase de efectivo son los periodos largos de cobro. Aklara, la plataforma de factoraje señala que vender con plazos de 60 o 90 días significa que la empresa debe financiar parte de la operación mientras espera recibir el dinero de sus clientes, lo que puede presionar la liquidez.

Otro riesgo es mantener un exceso de inventario o invertir en activos que tardan en convertirse en efectivo. En estos casos, el capital permanece concentrado en mercancías, equipos u otros bienes, en lugar de estar disponible para cubrir las necesidades de operación.

Además, CIAL identifica un error frecuente, que es hacer proyecciones sobre el plazo pactado, y no en el tiempo que realmente tarda el cliente en pagar, pues en contrato se puede establecer el pago a 60 días, pero por diversas razones llegar a 90, y si no se contempla ese periodo extra, la empresa puede empezar a tener problemas económicos.

¿Cómo mantener la liquidez del negocio?

Mantener un flujo de efectivo saludable no requiere necesariamente grandes inversiones, pero sí una gestión financiera constante. Mercado Pago recomienda llevar un registro actualizado de las entradas y salidas de dinero, ya sea de manera quincenal o mensual, para anticipar periodos de mayor presión financiera.

También es importante separar las finanzas personales de las del negocio. Mezclar ambos recursos dificulta conocer cuánto dinero genera realmente la empresa y puede ocultar problemas de rentabilidad o liquidez.

El tiempo de cobro también debe considerarse antes de cerrar una venta. Si un cliente solicita un plazo de 60 o 90 días, la empresa debe evaluar si tiene suficiente capacidad financiera para mantener la operación durante ese periodo.

Negociar mejores condiciones de pago puede ayudar, pero cuando esto no sea posible, el plazo debe incorporarse a la planeación antes de aceptar el acuerdo o no hacer el trato, pues en lugar de tener un crecimiento el negocio puede verse afectado.

Finalmente, contar con un fondo de reserva permite enfrentar retrasos en los cobros, cancelaciones de contratos, caídas en el consumo o gastos inesperados sin comprometer la operación. La recomendación es que este fondo permita cubrir entre tres y seis meses de gastos fijos.

la facturación por sí sola no garantiza la salud financiera del negocio, pues una empresa puede vender más y, al mismo tiempo, quedarse sin efectivo si no controla sus tiempos de cobro, inventarios y obligaciones. Por ello, crecer también significa asegurarse de que el dinero llegue a tiempo para sostener ese crecimiento.

Elizabeth Meza Rodríguez

Editora El Empresario. Periodista especializada en emprendimiento, pymes, creación de negocios, management y liderazgo. Desde el 2017 coordina El Empresario

tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete