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Pymes tienen acceso a finanzas digitales, pero persiste reto de ampliar su uso
Carlos Marmolejo, director ejecutivo de Finsus, indicó que la digitalización no sólo implica poner una cuenta o una herramienta a disposición de las empresas, sino generar incentivos para que las incorporen a sus operaciones.

El reto de pasar del acceso al uso también se relaciona con la posibilidad de utilizar los flujos de efectivo de las empresas para facilitar la cobranza y reducir riesgos.
Aunque el acceso de las pequeñas y medianas empresas (pymes) a servicios financieros digitales se ha ampliado, el reto para el sector es lograr que estas herramientas se utilicen de manera cotidiana y permitan aprovechar la información que generan las operaciones de los negocios, señaló Carlos Marmolejo, director ejecutivo de Finsus.
“México tiene resuelto el tema del acceso. Hoy es muy fácil abrir una cuenta digital, pero el problema es usarla”, afirmó durante la 20 Convención Nacional Asofom.
Marmolejo explicó que uno de los principales obstáculos sigue siendo la preferencia por el efectivo y el temor de los negocios a las comisiones asociadas con el uso de servicios financieros. En este contexto, consideró que la digitalización no sólo implica poner una cuenta o una herramienta a disposición de las empresas, sino generar incentivos para que las incorporen a sus operaciones.
El directivo señaló que la financiera que dirige busca utilizar la información de la transaccionalidad real de los negocios para conocer mejor su comportamiento financiero, en lugar de depender únicamente de los estados financieros que presentan las empresas al solicitar productos de financiamiento.
“No puede ser que sigamos viendo a las empresas con estados financieros que siempre van a preparar. Lo que tenemos que hacer es realmente conocernos y utilizar la tecnología”, sostuvo.
A partir de esta información, agregó, las instituciones pueden tener una lectura más cercana de la operación de una pyme y utilizarla para ofrecer productos financieros con mayor conocimiento sobre sus flujos.
El reto de pasar del acceso al uso también se relaciona con la posibilidad de utilizar los flujos de efectivo de las empresas para facilitar la cobranza y reducir riesgos. Alejandro Coronado, fundador y director ejecutivo de PagaTodo, planteó que la tecnología puede permitir una transición de esquemas de cobranza pasiva hacia mecanismos en los que el cobro se realice directamente sobre los flujos disponibles.
Coronado consideró que mecanismos como los mandatos de cobro y los cargos recurrentes directamente a las cuentas podrían facilitar este proceso y dar mayor certeza a los prestamistas.
“Si tuviésemos mecanismos en los que, al momento de originar el crédito, la pyme o la persona física pudiera dar acceso a su cuenta para que el prestamista se cobre, tendríamos un esquema mucho mejor”, apuntó.
Sin embargo, sostuvo que la digitalización de los pagos también enfrenta obstáculos estructurales, entre ellos la inseguridad, la falta de certeza jurídica y una baja recaudación fiscal.
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Por su parte, Jorge de Lara, presidente de Clara México, señaló que otro de los retos está en mejorar la claridad financiera de las empresas, particularmente cuando solicitan financiamiento sin contar con información suficiente sobre su capacidad de pago.
“Muchas empresas no tienen claridad sobre el manejo financiero de sus negocios. Si les prestas tres millones de pesos a ciegas, les estás haciendo un daño, porque sabes que pueden caer en quebranto”, afirmó.
Ante ello, destacó la utilización de datos transaccionales, tecnología e inteligencia artificial para conocer el comportamiento de los negocios y ofrecer productos de acuerdo con sus necesidades y capacidad financiera.
Para De Lara, además, la experiencia de uso es determinante para que las herramientas digitales sean adoptadas por las pymes. “Si no tienes la capacidad de solucionar algo desde tu teléfono, es muy probable que te vayas por la opción que sí te lo ofrece”, sostuvo.



