El número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidios por desempleo se disparó a un máximo récord por segunda semana seguida, ante el aumento de las medidas de confinamiento para contener el avance del coronavirus, que según economistas empujó a la economía del país a una recesión.

Los pedidos iniciales de ayuda estatal por desocupación treparon a la cifra desestacionalizada de 6.65 millones en la semana al 28 de marzo, dijo este jueves el Departamento del Trabajo.

Estos datos sobre la semana terminada el pasado 28 de marzo representan el doble de las peticiones registradas la semana anterior cuando 3.3 millones de empleados solicitaron los beneficios por desempleo, lo que entonces ya marcó un récord.

El reporte semanal gubernamental, el dato más en tiempo real sobre la salud de la economía, ofreció la evidencia más clara hasta la fecha de que el mayor auge del empleo en la historia de Estados Unidos concluyó probablemente en marzo.

Más del 80% de los estadounidenses está sometido a algún tipo de confinamiento, por encima de los menos del 50% de hace un par de semanas, lo que dejó a las oficinas estatales de empleo sepultadas bajo una avalancha de solicitudes.

La pandemia del coronavirus provocó un aumento sin precedentes en el número de estadounidenses que busca asistencia gubernamental. La cifra actual ya superó las solicitudes de beneficios durante la recesión de 2007-2009, que tocaron un pico de 665,000 personas, en una época en la que se perdieron 8.7 millones de empleos.

Economistas dijeron que el país debe prepararse para un alza continuada de los pedidos por desempleo, refiriéndose en parte a las generosas cláusulas incluidas en el histórico paquete fiscal por 2.2 billones de dólares rubricado por el presidente Donald Trump el viernes, así como el alivio de los requisitos para que los trabajadores busquen beneficios.

Los datos de pedidos de la semana pasada no estarán incluidos en el esperado reporte de empleo de marzo, que se conocerá el viernes. Para este informe, el Gobierno encuestó a negocios y hogares a mitad de mes, cuando apenas un puñado de estados tenía en vigor órdenes de quedarse en casa.

No obstante, se trata de un aperitivo a la carnicería que se avecina. Minoristas como Macy's, Kohl's y Gap dijeron el lunes que darán licencia a miles de empleados por el prolongado cierre de sus tiendas.

"Un vistazo por encima a las industrias más afectadas sugiere una pérdida potencial de nóminas de más de 16 millones de empleos", dijo David Kelly, de JPMorgan Funds en Nueva York. "La pérdida será suficiente como para impulsar la tasa de desempleo desde cerca de un 3.5% al 12.5%, que sería la más alta desde la Gran Depresión".