La recaudación que obtiene el gobierno federal por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las redes de telecomunicaciones siguió presentando caídas durante el primer cuatrimestre del año.

Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público indican que, de enero a abril de este año, se obtuvieron 1,919 millones de pesos por este impuesto, lo cual fue 6.1% menor, en términos reales, que se recaudaron en el mismo periodo del 2017.

Ésta es una tendencia que ha seguido la recaudación por IEPS a telecomunicaciones en los últimos cinco años. Si bien en el 2013, el primer año del sexenio de Enrique Peña Nieto, la recaudación creció 33%, en el primer cuatrimestre, en el 2014 —cuando entró en vigor la reforma fiscal— hubo una caída de 0.9%, mientras que en el 2015 el descenso se profundizó hasta 11.2%, un año después, en el 2016, los ingresos se redujeron en 12.4% y el año pasado 11.7 por ciento.

De acuerdo con Alejandro Arzate Mejía, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, el motivo por el cual el impuesto va en caída es por la reforma de telecomunicaciones que logró que entraran más competidores al mercado y, como consecuencia, se han disminuido las tarifas de algunos servicios.

“La reforma a la ley de telecomunicaciones aumentó la competencia en el mercado, con lo cual se bajaron precios de los servicios e, incluso, algunos se pueden contratar a través del internet, el cual está libre de impuesto, ya que también se reguló el derecho de las personas para que el estado garantice el acceso a las tecnologías de la información y comunicación”, explicó.

El IEPS a telecomunicaciones entró en vigor en el 2010 y estableció que los servicios de telecomunicaciones estén sujetos a un impuesto de 3% del valor total del servicio, a excepción de la telefonía rural, telefonía pública, la interconexión y el Internet.

Desde su creación, el impuesto no ha estado a altura de las expectativas y sólo en el 2011 y el 2013 ha logrado superar la recaudación prevista en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF), mientras que en los demás años ha queda por debajo. Para este año, la LIF prevé que se recauden 6,465 millones de pesos.

Discusión abierta

Ante la poca recaudación que deja este impuesto, analistas y diversas organizaciones han cuestionado la funcionalidad de este gravamen e, incluso, han pedido que se revise la posibilidad de eliminarlo.

El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados explicó, en un reporte, la relevancia de hacer un análisis de la vigencia del impuesto, dado que la reforma a la ley de telecomunicaciones lo ha eclipsado.

“Resulta relevante hacer un análisis de la vigencia de este impuesto en un entorno cambiante que implica mejoras continuas en la calidad de los servicios que se prestan a partir de la reforma, mismos que no se han visto reflejados en la capacidad recaudatoria del IEPS, cuya finalidad original se ha ido cumpliendo cada vez en menor medida”, refirió.

En este sentido, Alejandro Arzate Mejía dijo que, de revisarse el impuesto, éste tendría dos posibles escenarios: la eliminación del mismo, o bien, la modificación de éste, que incluso tome en cuenta gravar el Internet.

Sin embargo, para Herbert Bettinger, experto fiscal, gravar el Internet sería un grave error, ya que limitaría el acceso de muchas personas a éste. Además, tampoco aboga por eliminar el IEPS a telecomunicaciones, debido a que, si bien no cumple con las expectativas, sí genera una recaudación.

“El impuesto sí tiene sentido y es necesario, aunque recaude poco. Debemos recordar que los impuestos son controles y de eliminarlo, el gobierno dejaría de tener control sobre una rama de la economía que es muy importante y se perdería cierta parte de la recaudación, aunque no sería tan significativa”, aseveró.