El 2021 será un año con pocas presiones inflacionarias, indicaron analistas. La debilidad económica y el confinamiento ayudarán a que la inflación continúe con la misma inercia de los meses pasados y dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/- 1 punto porcentual.

“Como las fábricas no han cerrado porque son consideradas como actividad esencial, no hay desabasto de productos pero, en los restaurantes y las tiendas, el consumo no está siendo como el de antes, entonces no hay mucha posibilidad de que las empresas aumenten sus precios. Con esta debilidad económica, no hay mucho espacio para que aumenten precios, entonces no vemos una presión inflacionaria y, al contrario, hasta podríamos tener una inflación más baja”, señaló Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación cerró el 2020 en 3.15 por ciento. Al interior, se observó un incremento de precios de 1.18% en el rubro no subyacente, mientras que en el subyacente fue de 3.80 por ciento.

Presión es transitoria

“La inflación subyacente se ha mantenido rígida a la baja, pero la inflación general ahora está cerca de la meta. Las recientes presiones sobre los precios de las mercancías reflejan principalmente factores transitorios”, plantea el más reciente reporte de BBVA, que espera que la inflación subyacente continúe a la baja en línea con la debilidad de la demanda.

Por su parte, James Salazar, de CiBanco, señaló que las presiones pudieran aparecer conforme se empiece a dar la recuperación económica en algunos sectores, en donde podría haber incrementos en los rubros de servicios y mercancías.

“Es importante ver el incremento de las materias primas, de los energéticos pero también de algunos granos y metales; será fundamental para ver cómo va avanzando la inflación general”, añadió Jessica, Roldán Peña, directora de Análisis Económico de Finamex.

Margen para Banxico

El buen nivel de la inflación dará a Banxico margen para que continúe con los recortes en su tasa de referencia este año, mencionaron los analistas.

“Conforme se desacelera la inflación, el margen para una mayor flexibilización de la política monetaria se ampliará. Una recesión económica histórica y una amplia brecha del producto, en un contexto en que la inflación se desacelera y las expectativas de inflación permanecen bien ancladas, sugieren que la postura monetaria (ligeramente acomodaticia) aún no es apropiada. Las preocupaciones relacionadas con el tipo de cambio y los flujos de capital se han disipado, pero la tasa monetaria sigue muy por encima de la de sus pares de los mercados emergentes”, indicó BBVA.

En este sentido, tanto Finamex como BBVA esperan que este año la tasa de interés de referencia del banco central cierre en 3.5%, lo que supondría hasta tres recortes de 25 puntos base en las reuniones de política monetaria próximas. Actualmente, la tasa se encuentra en 4.25 por ciento.

“Se prevé que Banxico reanude el ciclo de recorte de tasas en febrero y reduzca la tasa de política en 25 puntos base en cada una de las tres primeras reuniones programadas del año, llevándola a 3.50% en mayo. Se anticipa que la postura acomodaticia se mantenga por un periodo prolongado, con la Fed sin iniciar un ciclo de  alza de tasas en los próximos tres años”, agregó BBVA.

ana.martinez@eleconomista.mx