La Constitución italiana exige respeto al equilibrio presupuestario y un nivel de deuda sostenible, advirtió el presidente de Italia, Sergio Mattarella, tras el anuncio de un déficit de 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB) en Italia para los próximos tres años.

Por su parte, el viceprimer ministro, el ultraderechista y ministro del Interior, Matteo Salvini, afirmó que si la Comisión Europea no acepta el presupuesto, “me da lo mismo, lo hago igual”.

“La Constitución italiana, nuestra Constitución, en su artículo 97 estipula que debe asegurarse un presupuesto equilibrado y la sostenibilidad de la deuda pública”, declaró el jefe del Estados.

La declaración de Mattarella, que dispone de pocos poderes, pero sí de una autoridad respetada, inmediatamente desató las críticas de Salvini, uno de los dos pilares de la coalición de gobierno.

“Que el presidente se quede tranquilo, después de años de presupuestos impuestos por Europa que han hecho explotar el déficit público (alcanzando topes históricos), finalmente cambiamos el rumbo y apostamos por el porvenir y el crecimiento”, reaccionó el líder de la Liga (extrema derecha) en un comunicado.

El presidente italiano, garante de la Constitución, promulga las leyes y tiene el poder de disolver ambas cámaras. En mayo pasado, se negó a nominar a Paolo Savona, un economista euroescéptico propuesto por la mayoría actual, en nombre de la defensa de los intereses de los ahorristas. Con este mismo argumento, el jefe del Estado italiano invocó este sábado la necesidad de respetar los equilibrios presupuestarios.

Deuda no debe aumentar

Un poco más tarde, el gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, dijo que la deuda del país, la más grande entre las principales economías de la Unión Europea, no debe aumentar.

“Italia necesita favorecer la inversión pública y privada y contener y reducir la deuda pública”, expuso Visco, citado por la agencia de noticias estatal Ansa. La deuda debe ser “puesta en un camino descendente”, agregó.

El nuevo gobierno italiano ha propuesto establecer en 2.4% del PIB el déficit público para los próximos tres años, contra 0.8% que el anterior gobierno de centroizquierda se había comprometido a mantener.

La Comisión Europea, que examinará este proyecto a partir del 15 de octubre, considera que está fuera de las reglas. Esta decisión del gobierno italiano también ha causado tensiones en los mercados financieros.

La tasa de endeudamiento de Italia se ha elevado drásticamente, en tanto la Bolsa de Milán perdió el viernes 3.7%, arrastrada por los bancos, cuyas acciones registraron caídas de entre 7 y 9 por ciento.

Roma también corre el peligro de un nuevo tope del spread, la diferencia entre la tasa de endeudamiento italiana y la alemana, que superó los 300 puntos en mayo, a causa de las preocupaciones por la futura política. Además, cuanto más altas sean las tasas, también será mayor el costo de los rembolsos para el Estado, lo que reduce su margen de maniobra financiera.

Principales puntos de ley de presupuestos de Italia

El antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y la Liga, de extrema derecha, ambos en el poder en Italia desde hace cuatro meses aprobaron una audaz Ley de Presupuestos que eleva el déficit del país a 2.4% con el fin de cumplir sus promesas electorales. Éstos son los principales puntos de esa ley:

Salario de ciudadanía. La ley introduce el llamado salario de ciudadanía, la mayor promesa electoral del M5E. Se trata de un salario mensual de 780 euros por persona y está destinado a las franjas más pobres y debería ayudar a los desempleados, la mayoría jóvenes, a buscar un empleo. Se estima que tendría un costo de 10,000 millones de euros y va a cubrir a unas 6.5 millones de personas.

Abolición del aumento del IVA. La ley de presupuestos precedente preveía un aumento automático del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Con la nueva ley se elimina ese aumento. La medida reducirá las entradas anuales fiscales de 12,500 millones de euros.

Reforma fiscal. El sistema fiscal italiano actualmente comprende cinco tramos. El objetivo del gobierno es reducir gradualmente ese número, para llegar a dos niveles en el 2021: 23% para ingresos que llega a un máximo de 75,000 euros, 33% para mayores de esa cifra. Los impuestos serán reducidos a 15% para cerca de 100,000 empresarios y artesanos que facturan menos de 65,000 euros año.

Reforma de la ley de pensiones. El acuerdo modifica la controvertida ley vigente sobre las pensiones al reducir la posible edad de jubilación. Introduce la llamada “cuota 100” (40 de trabajo más 60 de edad, por ejemplo). Una novedad que permite la salida anticipada de unas 400,000 personas y la posibilidad de que entren al mercado laboral numerosos jóvenes. El acuerdo prevé también una “pensión de ciudadanía” de un mínimo de 780 euros al mes, para “dar dignidad a los pensionados”, sobre todo aquellos que reciben menos de 500 euros al mes.

Incremento de las inversiones. A los 38,000 millones de euros asignados para inversiones durante los próximos 15 años, la ley adjudica 15,000 millones más para los próximos tres años, según explicó el primer ministro, Giuseppe Conte. “Se trata del mayor plan de inversiones públicas pactado en Italia”, aseguró.

Según el programa, el gobierno aprobará obras para escuelas, carreteras y alcaldías. Todos los proyectos importantes, como la línea Lyon-Turín, serán reexaminados sobre la base de un análisis costo-beneficio. También se dará prioridad al mantenimiento para garantizar la seguridad de puentes y carreteras, después del terrible derrumbe de un puente en Génova (norte) en agosto pasado.

Ayuda para las “víctimas” de los bancos. Se crea un fondo de 1,500 millones de euros para ayudar a los pequeños inversionistas y ahorradores que han sufrido pérdidas, debido a la quiebra o la mala gestión de los bancos.