Como la infraestructura de pagos y entrega de productos comprados en línea no es tan sólida en América Latina, el comercio electrónico registra avances menos dinámicos pese al distanciamiento social provocado por el Covid-19 que el observado en otras regiones, alertó la consultoría McKinsey & Co.

De acuerdo con la firma, el Covid-19 aceleró tres años la adopción digital en el consumo mundial y los mayores aumentos en este tipo de compras en línea se produjeron en los países donde anteriormente habían sido más cautelosos para realizar estas operaciones.

En un análisis, divulgado en el marco del Foro de Davos, en su versión 51, la firma evidenció que en el 2020, mientras en los países de Europa se universalizó el manejo de plataformas para el comercio electrónico, en América Latina pasó de 5 a 10 por ciento.

Previo a la pandemia, en Europa el consumo digital se aprovechaba en 81% de las operaciones de compra venta. Luego del distanciamiento social, el año pasado 95% de las compras se realizaron vía electrónica.

Explicaron que los requerimientos de aislamiento han provocado un uso récord de las plataformas on line y digitales.

Los usuarios están reemplazando o complementando rápidamente las actividades presenciales con equivalentes digitales y simultáneamente, “la demanda de ancho de banda y tráfico de datos experimentó un salto hasta de cuatro veces”.

“Prácticamente todas las actividades imaginables desde alimentos y comidas hasta finanzas, educación o ejercicio físico tienen hoy un equivalente digital u on line.

“Y es muy probable que los consumidores prefieran continuar usando muchas de estas propuestas luego de la crisis”.

Vulnerabilidades

De acuerdo con la encuesta de McKinsey, divulgada en el primer día de trabajo de la reunión organizada por el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés), en el otro lado de las compras en línea está la adaptación de las empresas proveedoras a este aumento en la demanda de productos, compras y entrega a distancia.

Al interior del análisis titulado el “Futuro de los negocios”, destacaron que “sólo 60% de las empresas de bienes de consumo están moderadamente preparadas para aprovechar las oportunidades de crecimiento del comercio electrónico”.

ymorales@eleconomista.com.mx