En tasa interanual, el Producto Interno Bruto (PIB) de la región de la moneda única ha crecido 1.1%, 1 décima menos que en el primer trimestre, según la oficina de estadística Eurostat.

En el conjunto de la UE, la economía ha registrado en el segundo trimestre un crecimiento de 0.2%, 3 décimas menos que en el primer trimestre. En comparación con el mismo trimestre del 2018, la expansión interanual de la UE se ha ralentizado a 1.3%, su peor dato desde finales del 2013.

Eurostat presentará los datos revisados y por países el 14 de agosto.

De este modo, la economía española, cuyo PIB creció 0.5% en el segundo trimestre, mantiene un crecimiento sensiblemente superior a la media de la eurozona, a pesar de moderar su ritmo de expansión 2 décimas respecto de 0.7% registrado en los tres primeros meses del 2019.

Por su parte, la economía italiana se ha mantenido estancada en el segundo trimestre, después del crecimiento de 0.1% marcado en los primeros tres meses, según el dato provisional publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística italiano.

Los precios en la zona euro se han moderado 2 décimas, hasta una tasa de 1.1% en julio, lo que representa el menor nivel de inflación en la eurozona desde diciembre del 2016.

La debilidad de los precios en la zona euro podría llevar a revisar más adelante al BCE su objetivo de inflación (cercano a 2%), aunque de momento lo ha descartado. Lo que parece más probable es que el organismo lance más estímulos de forma inminente.

Además, Eurostat difundió las cifras de desempleo. La tasa de paro en la zona euro bajó 1 décima en junio, situándose en 7.5%, su nivel más reducido desde julio del 2008, mientras que en el conjunto de la UE se mantuvo en 6.3%, lo que supone su mejor lectura desde que en el 2000 comenzara a elaborar sus registros. Eurostat mantiene a España como el segundo país de la UE con peores cifras de paro, con 14%, sólo por detrás de 17.6% de Grecia.