Carlos Romero Aranda, titular de la Procuraduría Fiscal de la Federación, indicó que es importante que los contribuyentes tengan una percepción de riesgo frente al fisco y sepan las consecuencias que pueden tener realizar actos ilícitos, como lo es la defraudación fiscal.

“No es sólo tener gente en la cárcel, queremos tener un equilibrio entre la parte persecutoria y la recaudatoria. Para eso debemos tener la parte inhibitoria. Cuando estamos atacando, cuando hay autoridades fuertes, donde se le volvió a respetar al fisco en su carácter de autoridad fiscal, eso hace que la gente cumpla más. Con todo respeto, que se le tenga miedo al fisco, que sepan que sí hay consecuencias”, aseveró en su participación en las Primeras Jornadas Jurídicas de la Procuraduría Fiscal de la Federación y la Coordinación del Programa de Posgrado en Derecho de la UNAM.

El funcionario indicó que, en otros países de Europa y Estados Unidos, empresas trasnacionales cumplen cabalmente con sus obligaciones fiscales, mientras que en México expresaron en el pasado su preocupación ante la aprobación de reformas como la llamada reforma fiscal penal (contra factureras) y la de outsourcing.

“Nosotros pedimos única y exclusivamente que se cumpla con las obligaciones fiscales como lo hacen en Estados Unidos, en Europa. ¿Por qué en Estados Unidos no actúan como aquí? Porque allá sí le tienen miedo al fisco, allá saben que sí te agarra el IRS (International Revenue Service) hay cárcel, aquí tenemos que ser iguales, y actuar igual. Los empresarios deben de pensar que sí hay consecuencias y que tienen que cumplir con sus obligaciones fiscales. Y por un tema hasta personal: el dormir tranquilos tiene un precio, y el cumplir con sus obligaciones fiscales permite dormir tranquilo”, añadió.

De acuerdo con los Estudios y Encuestas de Opinión Pública 2020 del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la percepción de riesgo por parte del contribuyente a ser sujeto de una sanción por el fisco disminuyó en comparación con el 2019.

En el cuarto trimestre del 2019, 86% de los contribuyentes consideraron muy probable o algo probable ser sujeto a una sanción, mientras que para el cierre del 2020, el porcentaje disminuyó a 80 por ciento.

Queremos que cumplan con sus obligaciones

Si bien el funcionario aseveró que sí se busca perseguir a quienes venden facturas falsas e, incluso, llevarlos a la cárcel, en el caso de las empresas y contribuyentes que usan estos servicios se puede llegar a algún tipo de acuerdo reparatorio.

“A los factureros (que emiten las facturas falsas) sí los queremos en la cárcel, hasta 16 años y medio si los llegamos a capturar, pero para los empresarios, para los contribuyentes que tienen una empresa, que tienen operaciones, ventas, clientes, que tienen todo un proceso y que omitan el pago de contribuciones a ellos no los queremos en la cárcel, queremos que cumplan con sus obligaciones fiscales”, explicó.

Ejemplificó con algunos casos que se dieron a conocer el año pasado, en donde grandes contribuyentes llegaron a un acuerdo con el SAT para pagar sus adeudos fiscales e, incluso, reconocieron públicamente el acuerdo y exhortaron a otros contribuyentes a cumplir con sus obligaciones.

El año pasado se dio a conocer que diversas empresas, conocidas como grandes contribuyentes, llegaron a acuerdos con el SAT para pagar adeudos fiscales de ejercicios pasados. Entre estos estaban IBM, América Móvil, BBVA y Femsa.

Romero Aranda recordó que, al llegar la administración de Andrés Manuel López Obrador se encontró que del 2014 al 2018 se evadieron 500,000 millones de pesos anuales por concepto de facturas falsas.

Se regularizaron 200,000 trabajadores

Respecto al tema del outsourcing, Romero Aranda explicó que se trata de otro tema que tiene que ver con facturación falsa y que afecta al erario público, por lo cual subrayó la importancia de combatirlo a través de la reforma que el Senado aprobó este martes. 

En este sentido, indicó que tras las órdenes de aprehensión presentadas contra un grupo criminal de outsourcing varias empresas trasnacionales de supermercados software y armadoras de vehículos, con una plantilla de 200,000 empleados contratados a través de outsourcing, regresaron a sus trabajadores a sus nóminas originales.

“Todas las empresas transnacionales, que tenían a estos trabajadores operando vía outsourcing, los regresaron a sus nóminas originales. Supermercados, armadores de vehículos, software, cuando menos los 200,000 trabajadores ya están de regreso en las empresas”.

ana.martinez@eleconomista.mx