La agencia Moody’s mejoró la perspectiva de la calificación soberana de México de negativa a estable y afirma la calificación en “A3”.

La agencia modificó la perspectiva en la nota al considerar que “han retrocedido los riesgos sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)”.

Advirtió, además, que la resistencia de la economía a choques externos y la “baja probabilidad de que el resultado de las elecciones pueda afectar el rumbo económico y fiscal del país” son factores que favorecieron este cambio en la perspectiva.

En un comunicado, enfatizan que “Moody’s cree que es baja la probabilidad de que la próxima administración dirija cambios en el rumbo económico del país que pongan en reversa las reformas aprobadas, que puedan debilitar el desempeño productivo”.

“Ninguno de los candidatos y partidos que gane la elección a la presidencia y para el legislativo representa inconvenientes que pudieran alterar el rumbo de la economía ni afectar las reformas en marcha”, acotó.

Recordó que “el marco institucional, que está fundamentado en el presupuesto y equilibrios, limita también los riesgos de cualquier potencial intento de echar en reversa los cambios estructurales”.

Destacan además que “aun si el resultado —de las elecciones— llega a impactar la confianza económica por algún tiempo, los fundamentales económicos y la posición robusta de las cuentas públicas que han mantenido las autoridades fiscales son suficientes para absorber los choques”, lo que genera un panorama estable a la calificación.

Según el análisis de Moody’s, la resistencia de la economía a los choques externos refleja el impacto positivo de las reformas estructurales en marcha desde el 2013, que aceleraron la capacidad de crecimiento de la economía. Standard and Poor’s y Fitch fueron las primeras en mejorar la perspectiva.