La calificadora Fitch reconoce la intención del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para mantener una política fiscal prudente en el año 2020. Sin embargo, advierte riesgos para cumplir con el objetivo del superávit primario, fijado en 0.7% del PIB.

En un comunicado, el analista soberano para México, Charles Seville, explica que los supuestos de un crecimiento del PIB de 2% y de un crecimiento de 3.7% en los ingresos públicos “son demasiado optimistas (…) lo que dificultará cumplir con el objetivo primario de superávit, y podría requerir renovar la utilización del fondo de estabilización u otros ajustes fiscales”.

Con esta observación, suman dos calificadoras que anticipan que el gobierno volverá a utilizar los recursos que aún quedan en los fondos de estabilización para compensar los ingresos no recaudados. Apenas el miércoles pasado, la analista soberana de Moody's, Ariane Ortiz–Boillon, hizo una advertencia similar.

En el comunicado de hoy, el analista de Fitch evidencia que el supuesto del gobierno sobre la actividad del PIB, donde estima una expansión puntual de 2%, se encuentra lejos de las expectativas del mercado y de la que tiene la misma calificadora. Aclara que apenas en junio, Fitch estimaba una tasa de incremento de 1.8% en el PIB del 2020. Tasa que anticipó “está por ser recortada”.

La proyección del gobierno para un crecimiento de 3.7% en los ingresos tributarios no petroleros, “puede ser difícil sin una recuperación interna mucho más fuerte”.

De acuerdo con el analista, el presupuesto se basa en medidas administrativas para reducir la evasión fiscal y mejorar la recaudación de impuestos, incluida la designación de la evasión fiscal como un delito grave. Pero estima que “el resultado de estos esfuerzos sigue siendo incierto”.

Petróleo, otra expectativa optimista

Según Seville, el presupuesto incluye un supuesto optimista de producción de petróleo, con una producción  de 1.95 millones de barriles diarios, que supera el nivel actual de 1.7 millones de toneles.

Sin embargo estima que los ingresos del petróleo a nivel gobierno federal disminuirán al 1.8% del PIB en 2020 ante la reducción de impuestos efectivos sobre Pemex.

De manera que esto también afectará la disponibilidad de recursos públicos, aseveró. “Pemex continuará siendo una fuente importante de ingresos, pero también un pasivo contingente”

Fitch recortó desde junio la nota soberana de México en un escalón y la dejó en “BBB/ perspectiva estable”. Esta degradación refleja la combinación del aumento del riesgo para las finanzas públicas ante un deterioro de la empresa Pemex y la debilidad macroeconómica.

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