México tendrá el peor desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) considerando conjuntamente los años de 2020 y 2021 y abarcando 17 de las mayores economías del mundo, proyectó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en un reporte difundido este martes.

La economía mexicana registraría una caída de 10% en 2020 y un alza de 3% en 2021, según las estimaciones.

Particularmente, el desplome de la economía mexicana en el año actual sólo sería superado por el de Argentina (-10.4%), pero este país sudamericano aumentaría su PIB 4.7% en 2021.

En su Reporte sobre Comercio y Desarrollo 2020, la UNCTAD publica proyecciones del PIB de 17 economías, con México teniendo el resultado bianual más pésimo.

A raíz de estos choques, la economía mundial se contraerá en 4.3% estimado este año, dejando la producción mundial a fin de año más de 6 billones de dólares por debajo de lo que los economistas esperaban antes de que la pandemia de Covid-19 comenzó a extenderse.

“En resumen, el mundo está lidiando con el equivalente a una completa destrucción de las economías brasileña, india y mexicana. Y a medida que la actividad nacional se contrae, también lo hace la economía internacional; el comercio se reducirá en alrededor de una quinta parte este año, los flujos de inversión extranjera directa bajarán hasta en 40% y las remesas disminuirán en más de 100,000 millones de dólares”, proyectó.

En otro dato específico para México, la UNCTAD indica que la productividad laboral mexicana aumentó 10.73% de 1990 a 1999, descendió 6.85% de 2000 a 2009 y escaló 1.34 de 2010 a 2019.

En contrapunto con el caso más exitoso, la productividad laboral de China subió 130.77, 161.39 y 99.05%, respectivamente, en esos periodos. 

Las mayores caídas en el PIB se producirán en el mundo desarrollado, y es probable que algunas registren una caída de dos dígitos, según la UNCTAD.

Pero el mayor daño económico y social se producirá en el mundo en desarrollo, donde los niveles de informalidad son altos, existe una dependencia continua de algunos productos básicos o del turismo como fuente de divisas, y el espacio fiscal y político es limitado.

“Es probable que América Latina se vea muy afectada con una caída en la producción este año de 7.6% con caídas en particular pronunciadas, posiblemente de dos dígitos, en algunas de las economías más grandes, en particular Argentina y México”, añadió.

El contraste es marcado con Asia oriental, donde el crecimiento se mantendrá en territorio positivo, aunque mucho más bajo que en 2019 (se espera que China, por ejemplo, crezca a 1.3 por ciento).

La austeridad tampoco ha recompensado a sus seguidores con un acceso confiable a los mercados financieros.

Entre los países del G-20, Argentina, Brasil, India, México y Sudáfrica han implementado la austeridad en los últimos años, pero ahora están luchando por acceder a fuentes confiables de financiamiento.

Por último, de acuerdo con la UNCTAD, la tardía intervención del Banco Central Europeo (BCE) demostró una vez más que no es la disciplina fiscal, sino la liquidez del banco central lo que puede domar los mercados, mientras que los temores a la inflación se han convertido durante mucho tiempo en esfuerzos para fomentarla.

rmorales@eleconomista.mx