México se colocó en el último lugar de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en cuanto a la inversión pública que ejerce como proporción de su Producto Interno Bruto (PIB), revelaron cifras divulgadas por la organización.

De acuerdo con el reporte “Goverment at Glance 2021”, elaborado por la OCDE y divulgado en el marco de la reunión de los ministros de Finanzas del G20, la inversión pública en México representó 1.3% del PIB en el 2019.

“Esto es un decremento de 0.7 puntos desde el 2007, cuando la inversión pública en México era de 2.0% del PIB”, señaló la OCDE.

Este dato se ubica por debajo del promedio de los países de la organización, de 3.3% del PIB.

Apenas unos escalones arriba de México se encuentra Brasil, con 1.7% del PIB, y Portugal con 1.8 por ciento. En el otro extremo, los datos señalaron que Hungría fue el país con mayor inversión pública en el 2019, con 6.3% del PIB, seguido de Noruega con 6.0% y Corea con 5.4 por ciento.

Según cifras de la Secretaría de Hacienda, en el 2019, México ejerció un gasto en inversión física por 564,467 millones de pesos, lo que representó una caída de 11.8% en comparación con el año previo. Luego, en el 2020, el gobierno destinó 653,331 millones de pesos, lo que representó un incremento anual de 11.9 por ciento. Sin embargo, el documento de la OCDE sólo hace referencia al 2019.

“La inversión pública puede mejorar la productividad y promover el crecimiento económico, así como fomentar el bienestar social (…) La inversión del gobierno a menudo incluye las compras necesarias para implementar políticas a largo plazo, como la inversión en infraestructura de energía verde para respaldar acciones contra el cambio climático”, señaló la OCDE.

La inversión pública que ejercen los gobiernos pueden ser la inversión en infraestructura para el transporte o energía, edificios para hospitales y escuelas, sistemas de información, sistemas de defensa e incluso activos intangibles que beneficien a la población.

En ingresos, también el último

El reporte de la OCDE también hace referencia a los ingresos públicos del gobierno, en donde México también se colocó en el último puesto como porcentaje del PIB. Menciona que estos recursos los obtiene de diversas fuentes (impuestos, contribuciones a la seguridad social, ingresos petroleros).

En el 2019 México recaudó 22.4% del PIB, lo que también lo colocó en el último lugar de los países miembros de la OCDE, que promediaron 37.7 por ciento. Por arriba de México se encuentran Irlanda, con 25.1% y Turquía, con 31.0 por ciento.

“La política de ingresos generalmente está diseñada para servir a múltiples propósitos. El más fundamental es recaudar fondos para pagar la provisión de bienes y servicios para la población, como salud y defensa. Las políticas a menudo también se diseñarán para no empeorar la desigualdad, por ejemplo, imponiendo impuestos sobre la renta más elevados a quienes tienen ingresos más altos”, explicó la OCDE.

De acuerdo con los datos de la SHCP, en el 2019 los ingresos presupuestarios de México sumaron poco más de 5.38 billones de pesos, un incremento anual de 1.6 por ciento. En el 2020, en medio de la pandemia del Covid-19, los ingresos sumaron 5.33 billones, 4.1% menos que el año previo.

“La mayoría de los países de la OCDE (24 de 36) recaudaron entre 30% y 45% del PIB como ingresos del gobierno. Sin embargo, el rango es amplio, desde 58.1% del PIB en Noruega hasta 22.4% en México. Esta variedad refleja tanto las opciones políticas como las diferencias en la estructura de la economía”, precisó la OCDE.

Explicó que el bajo nivel de México se debe a que recauda poco de contribuciones a la seguridad social y por impuestos sobre los ingresos personales en comparación con otros países miembros.

ana.martinez@eleconomista.mx