La economía mexicana conseguirá una expansión de 2.3% este año, impulsada por el retorno de la inversión privada y un aumento de las exportaciones, estimó el Banco Mundial.

Este pronóstico es ligeramente superior a 2.1% que tenía previsto el organismo al iniciar el año, pero sigue debajo de 2.5% que habían estimado en enero del 2017.

Con la nueva previsión, Banco Mundial se alinea al pronóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI) que estima para México una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.3%; y se ubica lejos de la expectativa actualizada que tiene la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2.5 por ciento.

En la actualización semestral sobre las Perspectivas Económicas Mundiales del organismo, estimaron para el año entrante un crecimiento del PIB mexicano de 2.5 por ciento. Este pronóstico es ligeramente inferior al previsto por ellos mismos en enero, que estaba en 2.6 por ciento.

Advirtieron como los principales riesgos para estas expectativas, “el resultado adverso de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte; así como “la profundización de la incertidumbre respecto de las políticas internas en vista de las elecciones presidenciales y legislativas”.

Destacaron que las demoras en la implementación de reformas clave podrían socavar la confianza de los inversionistas y frustrar la recuperación de las inversiones.

En el capítulo para México, enfatizaron que se trata de “la mayor economía importadora de productos básicos en la región”, que el comercio se está volviendo cada vez más un impulso para el crecimiento y la contracción de la inversión en el 2017 se está desvaneciendo.

Destacaron que como el resto de la región latinoamericana “son particularmente vulnerables a los acontecimientos meteorológicos extremos”, lo que también podría acotar el ritmo de la actividad económica.

Proteccionismo revertirá avances

En el reporte, consignan que el proteccionismo comercial es un claro riesgo a la baja para la economía mundial y que su escalada, particularmente guiada por Estados Unidos, llevará al mundo a una desaceleración similar a la del 2009.

“El riesgo de una escalada en las restricciones comerciales, se ha intensificado en medio de las disputas entre Estados Unidos y sus mayores socios comerciales”, aseveran.

Los economistas vaticinan que: “la aplicación de tarifas arancelarias a más países podría traducirse en una reducción de los flujos comerciales mundiales similar a la caída observada en la crisis mundial del 2008 al 2009”.

PIB mundial, bajo riesgo

Para el PIB mundial estiman una expansión de 3.1%, similar a la que tenían al iniciar el año.

La primera economía, Estados Unidos, logrará un crecimiento de 2.7% este año, arriba de 2.5% previsto en enero, en prte debido a la reforma fiscal. Mientras que para el año entrante prevén una ligera desaceleración a 2.5% desde el pronóstico anterior de 2.2 por ciento.

Para China, la segunda economía del planeta, estiman un PIB de 6.5% este año, arriba de 6.4% estimado previo, y de 6.3% para el 2019, mismo que tenían en enero.

Venezuela, el lastre

Las economías más dinámicas de la región de América Latina, según el banco, serán este año Panamá, que conseguirá una expansión de 5.6%, seguida por República Dominicana, que logrará incrementar su PIB en 5 por ciento.

No obstante, por su aportación al desempeño del grupo, no lograrán la suficiente tracción para acelerar al PIB regional. En tanto, los motores de crecimiento para América Latina tendrán expansiones más moderadas: Brasil, conseguirá un aumento del Producto de 2.4% anual, que supera en 4 décimas de punto el pronóstico de enero.

Argentina lograría un crecimiento de 1.7% menor en 1.3 puntos porcentuales respecto del estimado por el banco al arrancar el año.