Los trabajadores mexicanos destinan 11.2% de su salario bruto al pago de impuestos y a las contribuciones a la seguridad social, informó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con el estudio Taxing Wages 2018, realizado por la organización, tomando de referencia los datos del 2017, la tasa impositiva personal neta promedio —que toma en cuenta el Impuesto sobre la Renta (ISR) y las aportaciones a la seguridad social pagadas por los empleados, menos toda prestación familiar recibida— en los países miembros fue de 25.5%, el mismo nivel que presentó el año pasado.

“Esta tasa promedio en toda la OCDE, calculada para una persona soltera y sin hijos, que gana un salario promedio, se mantuvo estable en los últimos años, pero abarca promedios nacionales que van desde menos de 15% (como en Chile, Corea y México) hasta más de 35% (Bélgica, Dinamarca y Alemania)”, afirmó la OCDE.

De esta manera, México se encuentra como el segundo país con la carga fiscal más baja de los miembros de la organización detrás de Chile, que tuvo una tasa de 7 por ciento. En el otro extremo, en Bélgica un trabajador destina 40.5% de su salario al pago de impuestos, mientras que en Alemania la tasa es de 39.5% y en Dinamarca 35.8 por ciento.

La OCDE precisó que México fue uno de los países que presentó los mayores aumentos en la tasa, al pasar de 10.7% el año pasado a 11.2%, es decir, 0.4 puntos porcentuales, mientras que Turquía y la República Checa tuvieron un incremento de 0.5 puntos.

En promedio, un mexicano gana alrededor de 12,730 dólares al año, de los cuales destina 9.8% al pago de impuestos (1,247.5 dólares), mientras que tan sólo 1.4% (178.2 dólares) se van a las contribuciones a la seguridad social.

HOGARES CON NIÑOS PAGAN MENOS

El estudio de la OCDE también mostró que aquellas familias que tienen hijos pagan una tasa menor que aquellos que viven solos, debido a las facilidades o créditos que se les otorgan, dependiendo el país.

“En promedio, en toda la OCDE los hogares con niños enfrentan una menor tasa que si en ese mismo hogar no se tuvieran hijos, y la diferencia es considerablemente más pronunciada para un trabajador soltero en un nivel más bajo de ingresos salariales”, explicó.

En este sentido, la OCDE indicó que en los países miembros, en promedio, una familia con al menos dos hijos —en donde sólo uno de los cónyuges trabaja— destinó 14% de su salario bruto al pago de impuestos y seguridad social.

“La diferencia es incluso mayor para los hogares con ingresos más bajos. Por ejemplo, al estudiar a los trabajadores solteros que ganan 67% del salario promedio, un trabajador sin hijos paga 21.3% de su salario en impuestos, mientras que uno con hijos paga sólo 1.8%, en promedio”, abundó.

La OCDE agregó que desde el 2000 el tamaño del beneficio fiscal para las familias con hijos aumentó en los países miembros, con especial énfasis en el caso de los trabajadores solteros con hijos, en donde incluso las tasas impositivas llegan a ser negativas.

No obstante, en México el panorama no cambia para las parejas casadas con salario promedio, mientras que para las que ganan más del promedio, la tasa que destinan a impuestos puede verse reducida hasta 7.0 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx