Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) tienen previsto confirmar formalmente el nombramiento del exministro de Economía español, Luis de Guindos, como nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) en su cumbre del próximo 22 de marzo.

Los líderes no debatirán el nombramiento y se limitarán a dar su aval oficial a la designación del español como nuevo vicepresidente de la institución con sede en Frankfurt (Alemania), indican desde el Consejo Europeo.

Los países darán luz verde definitiva para que asuma el cargo tras la elección hecha por el Eurogrupo —los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona— el 19 de febrero y refrendada un día después por los titulares de toda la Unión Europea.

También, después de haber consultado al Parlamento Europeo, que el 14 de marzo votó a favor del nombramiento tras celebrar una audiencia pública con De Guindos y al propio BCE, que confirmó el día 8 de ese mes que el español cumplía con los requisitos para asumir el puesto.

De Guindos fue elegido por unanimidad después de que Irlanda retiró la candidatura de su único rival, el gobernador del banco central de ese país, Philip Lane, y su carrera por el puesto estuvo marcada por las reticencias de la Eurocámara, que prefería en su mayoría al irlandés y criticaba en general la falta de mujeres candidatas.

Con el aval del Consejo Europeo, De Guindos se incorporará al comité ejecutivo del emisor el próximo 1 de junio para sustituir al portugués Vítor Constancio por un mandato de ocho años no renovable.

Se unirá al equipo liderado por el italiano Mario Draghi en un momento clave para el futuro de la institución, que debe decidir sobre el fin gradual de la política de tasas bajas y compra de deuda que permitieron reflotar la economía de la eurozona.

Durante su mandato, Constancio se ha centrado en la estabilidad financiera, pero las funciones de cada miembro se adaptan en función del mandato, así que las tareas del exministro de Economía podrían diferir de las de su predecesor.

El cargo es, además, el primero de una serie de renovaciones que pondrán fin al equipo que evitó la explosión del euro en el 2012.

El sillón de Draghi quedará vacío el 31 de octubre del 2019; el 31 de mayo del 2019 terminará el mandato del economista jefe del BCE, Peter Praet, y el 31 de diciembre de ese año, el del francés Benôit Coeuré.