El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, instó a sus colegas del G-7 a forjar una respuesta urgente y coordinada a la renqueante recuperación económica global.

Durante las conversaciones, Abe comparó la actual situación económica global a las condiciones previas a la crisis financiera del 2008. Una cumbre del G-7 realizada en el norte de Japón dio poca atención al problema que se estaba gestando, dijo.

El programa de la cumbre está en línea con la estrategia política y diplomática de Abe a largo plazo. Una declaración dramática sobre los riesgos para la economía global y una demostración de apoyo al gasto público para impulsar el crecimiento podrían ayudar a Abe a justificar estímulos extra y quizá ofrecer un argumento político para aplazar la impopular pero necesaria alza del impuesto sobre las ventas, prevista para abril.

Abe espera que el grupo asuma el liderazgo como el G-7 y envíe un potente mensaje al resto del mundo , afirmó Hiroshige Seko, subsecretario de gabinete. En un intento de reforzar el legado de Abe, ese mensaje se conocería como el Principio de Ise-Shima, en referencia a la región de Ise-Shima, donde se celebra la cumbre.

Muchos de los temas a tratar en los dos días de conversaciones están relacionados con las prioridades de Abe. Uno de ellos es la seguridad marítima, que alude a las preocupaciones por el expansionismo de China en zonas disputadas del mar de la China Meridional. También se hablará sobre iniciativas de salud global, financiamiento para la lucha contra el terrorismo y las pandemias, así como el empoderamiento de las mujeres, que Abe defiende con el término Womenomics (un juego de palabras en inglés que combina los términos mujeres y economía ).

Por su parte, la canciller alemana, ?Angela Merkel, mencionó que los riesgos para la economía mundial continúan pese a las señales de un crecimiento estable. Agregó que los bajos precios de las materias primas son un problema para muchos países.

La economía mundial está mostrando signos de crecimiento estable, pero hay riesgos , comentó Merkel en Japón, donde se reúnen los líderes del G-7.