El Presupuesto de Egresos de la Federación del 2018 (PEF) es inercial e irreal, pues se aprobó sin considerar la volatilidad que se pueda generar por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y una posible reforma fiscal por parte de Estados Unidos, indicó Miguel Guadarrama, coordinador de finanzas públicas del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Mencionó que, ante el poco margen de maniobra que tiene el gobierno federal sobre los recursos públicos, no se logró llevar a cabo un presupuesto base cero como propuso en el 2015 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el cual se debió eliminar el gasto inercial y, a partir de ahí, asignar los recursos a lo que efectivamente genera un impacto benéfico en términos de inversión o gasto social.

“No lo hemos logrado, el margen que tiene el presupuesto para poder hacer variaciones es prácticamente de menos de 10%, todo lo demás son gastos que ya están comprometidos a obligaciones de deuda o de gasto corriente, como el pago de pensiones”, amplió.

“Es un presupuesto bastante irreal en el sentido de que no se está previendo la volatilidad del TLCAN, además se están casi triplicando los recursos para la reconstrucción a un fondo que es poco transparente”, expuso luego de que se presentara el Índice de Información del Ejercicio del Gasto.

Detalló que, si bien se asignaron más recursos para el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) por 18,000 millones de pesos, se creó un nuevo Fondo de Reconstrucción por 2,500 millones de pesos y se duplicaron los recursos del Fondo de Capitalidad, son los mecanismos que más carecen de control y de rendición de cuentas.

Asimismo cuestiona que, en los Criterios Generales de Política Económica que presenta Hacienda, no se pueda acceder a la metodología en la que se basan para las estimaciones de variables macroeconómicas, como tipo de cambio, Producto Interno Bruto y precio de la mezcla mexicana.

“Mientras no sepamos cómo se realizan estas estimaciones y no se tenga un contrapeso por parte del Congreso, va a seguir existiendo un presupuesto alejado de la realidad”, abundó.

Guadarrama coincidió en que para el próximo año se deberá hacer una reforma fiscal en el país, la cual se debe emparejar en materia de competitividad fiscal en relación con los cambios que pueda hacer Estados Unidos, y precisó que “tenemos que ver cómo va a estar funcionado en caso de que se apruebe la disminución del impuesto corporativo para no perder capitales en el país”.

También se debe considerar la coordinación fiscal, en cuanto a la falta de uso de las facultades tributarias a nivel estatal y municipal, expuso el integrante del Instituto.

Al respecto, Juan Pardinas, director general del Instituto, expuso que es preocupante que los diputados permitan a los estados hacer uso ineficiente de los ingresos por excedentes que registran cada año, a pesar de que en la Ley de Disciplina Financiera se estableció que se destinaría a pago de pensiones y otros rubros.

“Están incluyendo que estos excedentes se utilicen también para pagar salarios de servidores públicos y los requerimientos básicos de financiamiento, en vez de destinarlo al pago de deuda o intereses por deuda”, acotó.