Entre julio y octubre de este año se vence el plazo forzoso que los inversionistas que se acogieron al programa de repatriación de capitales tendrán que cumplir de mantener sus recursos invertidos en México.

Dicho decreto que fue impulsado en el 2017 otorgó diversas facilidades administrativas en materia de Impuesto sobre la Renta con la finalidad de incentivar el retorno de los recursos que los residentes fiscales en el país habían mantenido en el extranjero y de regularizar sus obligaciones tributarias.

Especialistas consultados coincidieron en que, a pesar de que se vive un proceso de incertidumbre económica derivado tanto de factores internos como externos, ven pocas posibilidades de que, una vez concluido el plazo, se registre una fuga masiva de capitales.

Gilberto Romero, director de Mercados de Grupo Financiero Ve por Más, señaló que, debido a que México tiene potencial de gran crecimiento, aunado con una tasa de interés atractiva, el flujo que pudiera salir sería muy poco.

“Parte importante de que dichos recursos no salgan del país se debe a los altos rendimientos que estamos pagando en México, las tasas de referencia están arriba de 8%, lo cual es un aliciente”.

Indicó que el mercado mexicano está ofreciendo rendimientos bastante atractivos para ser un país con grado de inversión, por lo que estima que el premio por permanecer ya se está pagando.

Descartó que este vencimiento provoque una presión adicional al peso mexicano, el cual en los últimos días ha sufrido una caída en su valor derivado del conflicto comercial entre China y Estados Unidos, ya que la mayoría se invirtió con cobertura en dólares.

“De los flujos estimados que repatriaron, 10% se quedó en instrumentos en pesos que no están ligados a instrumentos en dólares, algunos de estos flujos se invirtieron en notas estructuradas, papeles indizados en dólares”.

“Con esta noticia no vamos a ver una presión adicional en el peso, si bien de ese 10% de la inversión en pesos podría salir una pequeña cantidad en dólares o ya salió, no se ha notado, dada la buena liquidez que tiene el mercado del país”.

Por su parte, Juan Manuel Franco Gallardo, integrante de la comisión técnica fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, coincidió en que dichos recursos en su mayoría no saldrán del país, ya que gran parte de los inversionistas que se apegaron al programa lo hizo en activos productivos como bienes raíces.

“La repatriación de capitales trajo un beneficio de tal manera que ese recurso que no había pagado impuestos México se trajo y se pagó a una tasa reducida de 8%, pero hubo algunos candados. El tiempo se está cumpliendo y los inversionistas pueden convertir esas inversiones en liquidez, podrían sacar su dinero del país, sin embargo, lo veo poco probable ya que gran parte de ese capital se invirtió en terrenos, ejidos, oficinas, es decir, inversiones de largo plazo”, señala el contador.

“El decreto permitió también que se pudiera invertir en acciones de empresas, esas también en un momento dado que los inversionistas las podrían vender, pero no hay que perder de vista el tipo de cambio, ya que la moneda mexicana ha perdido valor en los últimos dos años, por lo que en algunos casos no sería conveniente”.

Descartó que el actual gobierno otorgue un beneficio fiscal extra para impedir que los inversionistas que así lo decidan saquen su dinero del país, e indicó que lo más conveniente es que emita un nuevo decreto para que entre capital nuevo y se invierta en empleo.

Tasa de interés

Romero agregó que, ante próxima decisión de Banxico de mover su tasa de interés, prevé que a diferencia de la tendencia mundial donde se han dado anuncios a la baja, en México se mantendrá sin cambios y sería hasta septiembre cuando se decida disminuirla.

“El comunicado anterior venía con un poco de sesgo alcista, no mostrando que podían bajar las tasas, pero dado que las condiciones han cambiado de un mes para acá, creo que seguirán un poco conservadores y esperan hasta su reunión de septiembre para anunciar un recorte”.

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