El índice de precios al consumidor (IPC) de China, principal indicador de la inflación se ha situado en 2.8% interanual en julio, una décima más que en los dos meses anteriores, lo que supone el máximo de un año.

Al igual que en el mes anterior, los principales protagonistas de este aumento interanual de los precios fueron los alimentos, que subieron un 9.1%, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en un comunicado publicado en su página web.

En este apartado, las frutas frescas volvieron a acaparar la atención, con un incremento del 39.1% interanual (si bien un 6.2% menos que el mes anterior), mientras que el cerdo, uno de los productos más demandados por los consumidores chinos, sufrió un aumento del 27% (y un 7.8% más respecto al mes anterior).

El precio de los huevos, por su parte, se incrementó en un 10.9 por ciento.

El aumento de los precios no alimentarios fue del 1.3%, una décima menos que el mes anterior.

Los precios del sector servicios, la sanidad y la educación, cultura y entretenimiento se encarecieron un 3.4%, 2.6% y un 2.3%, respectivamente.

Dentro del sector sanitario, la medicina tradicional china registró una subida del 4.7%, por un 4.5% de la llamada "medicina occidental".

Por otra parte, los precios de la ropa subieron un 1.8% interanual, de la vivienda, el 1.5%, y de bienes y servicios inmobiliarios, un 0.8 por ciento.

En tanto, los precios del transporte y las comunicaciones cayeron un 2.1% interanual, con el combustible como principal responsable del descenso, con un 9% menos.

En el acumulado de los primeros siete meses del 2019, la media interanual del incremento de los precios ha sido del 2.3 por ciento.

Por su parte, los precios de las producción industrial han caído por primera vez en cinco años en julio. En concreto, han registrado un retroceso interanual del 0.3%, dos décimas más de lo previsto.