La creación de un impuesto a las herencias en México, como propuso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es una propuesta viable; sin embargo, no es el momento oportuno para aplicarlo, indicaron expertos.

La semana pasada, durante un seminario organizado por la OCDE  se publicó un reporte en donde hace una serie de recomendaciones a México para incrementar la recaudación tributaria, ya que a pesar de que se fortaleció con la reforma hacendaria del 2014, los ingresos por impuestos siguen siendo insuficientes para sustentar las necesidades de gasto público e inversión.

Entre las propuestas para aumentar los ingresos que se obtienen por el pago de impuestos destaca la creación de gravar a las herencias.

“No es el momento para que una recomendación como ésta pueda prosperar en el país. Necesitamos sacar adelante otros temas, como la corrupción, impunidad, inseguridad. Tenemos que solucionarlos para que el ciudadano se sienta seguro de que con sus impuestos se le está brindando beneficios”, afirmó Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales de Andersen Tax & Legal México.

Agregó que el contribuyente está consciente de que debe contribuir al gasto público; sin embargo, también tiene la percepción de que ya paga demasiados impuestos, por lo cual el generar un nuevo gravamen podría resultar contraproducente.

Por su parte Manuel Baltazar Mancilla, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, añadió que si bien es conveniente gravar las herencias, esto debería ser a partir de determinadas cantidades o montos que se pudiesen medir en función del nivel de riqueza de la población.

“Los impuestos deben ser proporcionales y equitativos, por lo que el que más gana debe pagar más a diferencia del que tiene un menor ingreso. Si tus ingresos son bajos y te llegan a heredar una fortuna, podrías no tener el dinero suficiente para pagar el gravamen, por lo cual se debe hacer un estudio acerca de qué situaciones y circunstancias sería permisible un gravamen a las herencias y en cuáles no”, explicó.

IMPUESTO PREDIAL, GRAN OPORTUNIDAD

Ante el mismo panorama de una débil recaudación (17.4% del Producto Interno Bruto, el menor porcentaje de los países miembros de la OCDE), la organización también planteó el aumento del Impuesto Predial.

A decir de Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), aumentar el Impuesto Predial puede ser muy beneficioso para México, ya que podría elevar de manera significativa la recaudación que se obtiene.

“El Predial es un impuesto muy noble porque nos puede ayudar a que los gobiernos locales se vuelvan más responsables (...) es uno de los impuestos que más oportunidades ofrece; aunque es un impuesto municipal, puede hacer que los estados se involucren”, refirió.

No obstante, Manuel Baltazar indicó que se debe analizar que en México varias localidades tienen ingresos bajos, por lo cual si se aumenta el gravamen, en algunos municipios la recaudación puede subir mientras que en otros no, debido a que no se tendrá el capital necesario para pagar el Predial.

“Se debe hacer un análisis profundo para llegar a una conciliación de qué lugares o bajo qué valores se puede incrementar el Predial para que sea un impuesto justo y equitativo”, refirió.

REFORMA FISCAL ES NECESARIA, PERO HAY QUE TENER CUIDADO

Ante la reforma fiscal en Estados Unidos, donde la tasa corporativa pasó de 35 a 21%, la OCDE sugirió a México que si desea bajar su tasa de Impuesto sobre la Renta a empresas, debe compensar los ingresos que no se tendrían por este recorte con una homologación del Impuesto al Valor Agregado, así como de subsidios para las personas que estén en situación de pobreza.

Los expertos refirieron que si bien es urgente que México evalúe las medidas que requiere tomar ante la reforma estadounidense, el gobierno debe ser cuidadoso en sus decisiones.

“La reforma estadounidense no la terminamos de entender. Incluso especialistas en Estados Unidos tienen un montón de dudas, por lo que debemos tener cuidado con las propuestas que se lanzan. Primero debemos hacer una revisión a fondo”, abundó el director del CIEP.

Añadió que no sólo se debe hablar de la tasa corporativa —que en México es de 30%—, sino más bien de la tasa efectiva que pagan las empresas en ambos países, ya que en México estas tasas son muy bajas para algunas empresas, dependiendo el sector.

Por su parte, Manuel Toledo añadió que, debido al proceso electoral de este año, se ha hablado muy poco del tema; sin embargo, espera que ya para agosto se vean propuestas concisas con el gobierno entrante.

[email protected]