México tuvo una evolución impresionante en la atención a desastres derivados de sismos, lo que se reflejó en los daños que se reportaron en septiembre del 2017 frente a las pérdidas del terremoto de 1985, aseguró el Banco Mundial (BM).

“Hay un avance que es importante hacer notar, soy un experto en Latinoamérica, pero nuestros expertos en riesgos están muy impresionados de lo que ha logrado México y consideran que es un país que ha estado a la vanguardia”, dijo el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar.

En el marco de la inauguración del Foro Understanding Risk, comentó que aunque siempre hay posibilidades de mejorar en todas las áreas, las medidas que adoptó el país en la materia se deben reconocer.

Señaló que México también destaca por la administración de riesgos al ser uno de los principales países en emitir con el BM los bonos catastróficos y lanzará con la Alianza del Pacífico el primer bono catastrófico multipaís.

El representante del BM señaló la importancia de una adecuada administración de riesgos para evitar pérdidas considerables, ya que de no implementarla, peligra la seguridad alimentaria de América Latina, pero además existe la posibilidad de que cuatro de cada 10 mexicanos regresen a situación de pobreza.

Consideró que los efectos del cambio climático, en algunos lugares, implicarán sequías, en otros huracanes, en otros inundaciones; “si no estamos bien preparados para hacerle frente, si no tenemos ciudades y países resilientes, si no nos cuidamos, puede haber situaciones de desgracias de importancia”, advirtió.

Por otro lado, afirmó, en la última década en América Latina y el Caribe hubo una profunda transformación social, la pobreza y pobreza extrema se redujeron más de la mitad y, por primera vez en la historia, hay más latinoamericanos de clase media que en pobreza.

Sin embargo, el grupo social más grande que se denomina vulnerable lo integran personas que ya no son pobres, pero no son de clase media todavía, “ese grupo sí enfrenta un shock significativo y puede volver a caer en la pobreza, por lo tanto, contar con mecanismos de administración de riesgos es fundamental”.

Ese sector que todavía vive en la vulnerabilidad representa 40% de la población de América Latina y el Caribe, expuso el directivo, quien añadió que la administración de riesgos es tomar las medidas necesarias para contener la materialización de pérdidas.