Los hogares mexicanos que reciben remesas registraron en el primer semestre del año el mayor flujo acumulado de ingresos por este concepto del que se tiene registro y 13.9% mayor a lo observado en el mismo periodo del 2015, consignaron estadísticas del Banco de México (Banxico).

Lo anterior, ante una clara recuperación que fue impulsada por el fortalecimiento de la generación de empleos en el sector de la construcción de Estados Unidos, donde se concentran en una mayoría importante los trabajos que realizan los mexicanos desplazados a aquel país, refieren analistas del Goldman Sachs y BBVA.

Entre enero y junio, el ingreso acumulado de remesas ascendió a 13,156 millones de dólares, con lo que quedó rebasado el ingreso por remesas del año previo al de la crisis económica mundial -2007-, que fue de 12,791 millones de dólares.

No obstante el dato acumulado hasta junio, que es el más alto desde que se tiene registro en el mes, se presentó una desaceleración en los envíos respecto de lo registrado en mayo.

Así, los ingresos en junio ascendieron a 2,305 millones de dólares. En mayo entraron 2,477 millones de dólares, que fue el monto más alto del año, favorecido por la celebración del Día de la Madre, por lo que los connacionales suelen mandar más recursos. Esto se inscribe como el mayor flujo mensual para un mes de junio.

Dólar favorece al ingreso

De acuerdo con Alberto Ramos de Goldman Sachs (GS), en el sexto mes del año, las familias mexicanas se vieron beneficiadas por un mayor retorno en pesos, resultado de la depreciación cambiaria.

Así, mientras el flujo de remesas en dólares en junio creció 29% anual, al pasarlas por el filtro cambiario, resulta que en pesos, que es como se gastan y/o ahorran estos recursos, crecieron a una tasa de 25.8% anual.

Desde Nueva York, el economista de GS destaca que la depreciación del peso mexicano más la baja inflación doméstica continúan favoreciendo un aumento real en el poder adquisitivo de los recursos que ingresaron vía remesas.

Esta observación es compartida por Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien aseveró recientemente que las remesas continuarán favoreciendo el consumo de los mexicanos en lo que resta del año.

El funcionario detalló que las familias que reciben estas transferencias tienen una mayor propensión a consumir y, con ello, han otorgado un soporte importante al consumo privado.

Institucionalidad garantizará remesas

Tras la nominación formal del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, analistas internacionales como Carlos Capistrán, de Bank of America Merrill Lynch, han revisado la amenaza del aspirante de aquel país para retener las remesas y financiar la construcción de un muro entre México y aquel país.

El especialista comenta que en la eventualidad de que gane las elecciones el candidato republicano en noviembre, avanzar en esta iniciativa sería equivalente a pensar que el país que más defiende la libertad es capaz de incautar los ingresos de sus trabajadores.

Precisamente el mes pasado, al conocerse el flujo histórico de remesas de mayo, el aspirante a la candidatura republicana reiteró su intención de usar estos recursos en el proyecto antiinmigratorio.

Las remesas constituyeron en el 2015 la segunda mayor fuente de ingresos externos del país después de la Inversión Extranjera Directa, con un monto de 24,785 millones de dólares.