Grecia “asume hoy su destino”, dijo este martes el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en un mensaje televisado desde la isla de Ítaca, símbolo del largo viaje de Ulises.

Tsipras quiso marcar el primer día de “la nueva era” de su nación “libre de los planes de ayuda internacional y de la tutela de los acreedores que pesó sobre el país durante los últimos ocho años”, dijo desde Ítaca, en el mar Jónico, punto de partida y de regreso de Ulises en La Odisea de Homero.

El primer ministro se mostró convencido al anunciar que “un nuevo día ha llegado” para Grecia. “Un día histórico (...) el del final de las políticas de austeridad y de la recesión”, destacó.

Tras ocho años de austeridad bajo la tutela de sus acreedores —la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI)—, Grecia salió el lunes oficialmente del último de los estrictos planes de rescate que regulan su economía desde el 2010, aunque siguen vigentes reformas y medidas de austeridad de un alto costo social.

Tras el discurso, se dio un pequeño baño de multitudes. “Es el primer baño de multitudes (después del rescate) y es agradable (...) pero nos espera mucho trabajo”, dijo a un reportero.

En su discurso, hizo varias referencias a La Odisea, comparando la valentía de los griegos con la de Ulises.

“La Odisea moderna que nuestro país ha atravesado desde el 2010 ha tocado fin”, añadió, como conclusión a ocho años de reformas impuestas a Grecia por sus acreedores, la UE y el FMI, a base de rebajas de sueldos y pensiones, y de aumentos de impuestos.

En total, Grecia recibió 289,000 millones de euros en préstamos en tres tramos (correspondientes al 2010, el 2012 y el 2015).

Grecia es el último país, después de Portugal, Irlanda, España y Chipre, en salir de los programas de ayuda internacionales.