La instauración de un impuesto para los gigantes de Internet parece una misión imposible, por el fracaso de la iniciativa europea, un acuerdo incierto por parte de la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y, sobre todo, la intransigencia de Washington, que amenazó con represalias.

Con su amenaza de imponer aranceles adicionales a los productos franceses, el gabinete de Trump planteó una advertencia muy clara, no sólo a París, sino también a cualquier país que desee tasar a los gigantes de Internet, explicaron varias fuentes a la AFP.

“La administración Trump presiona para que París retire su tasa, pero también quiere enviarle el mensaje a los otros gobiernos de que serán masacrados” si siguen el ejemplo francés, comentó un especialista en negociaciones fiscales internacionales, que pidió el anonimato.

Estados Unidos, además, amenazó el lunes a varios países, al anunciar que se planteaba abrir una investigación contra Austria e Italia, miembros de la Unión Europea. Turquía también se encuentra en el punto de mira.

“El objetivo es evitar que se multiplique este tipo de tasas, que afectan sobre todo a los gigantes estadounidenses de Internet, porque son los actores dominantes del sector”, afirmó Vincent Vicard, economista especializado en el sector digital en el Centro de Estudios Prospectivos y de Informaciones Internacionales.

Después de que hace un año el proyecto de impuesto europeo fracasara al ser bloqueado por cuatro países, entre ellos Irlanda —donde se encuentran las sedes europeas de muchas GAFA (acrónimo de Google, Amazon, Facebook y Apple)—, varios gobiernos anunciaron su intención de aplicar su propio impuesto.

Francia, que desde este año aplica una tasa a las compañías tecnológicas que podría reportar cerca de 400 millones de euros al fisco, acabó en primera línea frente a las amenazas de Estados Unidos, pese a los esfuerzos del gobierno francés de aplacar la ira de Washington en los últimos meses.

Antes de su reunión prevista en Londres con el presidente francés, Emmanuel Macron, Donald Trump envió otro mensaje a París. “No voy a dejar que la gente se aproveche de las compañías estadounidenses, porque si alguien va a sacar provecho de las compañías estadounidenses, ésos seremos nosotros. No será Francia”, advirtió.

Para Vicard, Estados Unidos está aplicando con Francia la misma estrategia que en su guerra comercial con China, y la misma que usa con Alemania y su amenaza de ordenar impuestos a las importaciones de vehículos. Una estrategia de “incertidumbre y presión constante”.

Ante las dificultades de los europeos en hallar una posición unánime y las amenazas de represalias estadounidenses, a la tasa para los gigantes de Internet sólo parece quedarle una posibilidad, la de las negociaciones en curso en la OCDE.

Contactada por la AFP, una fuente de la institución internacional, con sede en París, confirmó dificultades en las negociaciones actuales, pero desmintió que Washington haya anunciado su retirada.

“Tenemos la impresión de que ciertos gigantes de Internet combaten tanto las tasas nacionales, algo comprensible, como una solución internacional de justa tasación del sector digital. ¡Eso no es posible!”, afirmó una fuente francesa.

Sin embargo, Vicard sostuvo que las negociaciones dentro de la OCDE deberían contentar a Washington, pues el proyecto planteado “está muy inspirado en la propuesta inicial de Estados Unidos”.