Uno de los mayores problemas que generan daño al erario público son los fideicomisos que se crean una vez que la Federación entrega a los estados los recursos para financiar infraestructura que se vio afectada por algún desastre natural como sismos o huracanes, indicó Mariana Campos, coordinadora de gasto público y rendición de cuentas de México Evalúa.

“Hacienda da a conocer cuánto dinero se va al Fondo de Desastres Naturales (Fonden), lo que no informa es cuánto se fue a los diferentes fideicomisos que se crean para cada desastre natural”, expuso.

Detalló que, ante un fenómeno natural, la Federación, a través del Fonden, aporta una parte para la reconstrucción de obra y los estados ponen otra cantidad, y es ahí cuando se crean nuevos fideicomisos para erogar los recursos destinados para la reconstrucción.

“El problema es que estos nuevos fideicomisos no publican los estados financieros ni las operaciones que han sucedido adentro. Hay poca transparencia y lo ideal es que todos lo presentaran de manera al menos trimestral”.

Durante el primer semestre del 2018, los recursos autorizados con cargo al Fonden para ejecutar las obras de reconstrucción de la infraestructura dañada por desastres naturales y otros ascendieron a 14,320.1 millones de pesos.

Los estados que más recursos percibieron del Fonden fueron Oaxaca con un total de 2,088.3 millones de pesos; mientras que Chiapas recibió 1,595.3 millones de pesos y Veracruz 1,223 millones de pesos.

En las tres entidades se detalla que los recursos fueron para atender la reconstrucción de carreteras, escuelas y hospitales que se vieron afectados por desastres naturales que ocurrieron desde el 2014 al 2017.

Campos recordó que en el artículo 19, la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria establece que de los excedentes que se obtengan por ingresos, una parte se debe destinar al Fonden, “Hacienda te dice cuántos recursos se fueron al Fonden, pero no sabemos cómo se gastó realmente”.

Al respecto, Kristobal Meléndez, investigador de cuentas subnacionales del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), comentó que si bien es una buena medida que los excedentes en ingresos se destinen al Fonden, hay estados que no logran tener mayores ingresos que sus gastos.

A su parecer, sería mejor que se modificaran y se crearán reglas de operación más eficientes que ayuden a que los estados puedan acceder más rápido a los recursos del Fonden y sin crear fideicomisos.

“Para hacer esto más eficiente tiene que haber mecanismos en los cuales se pudieran modificar las reglas de operación o que se pudieran aportar mayores recursos y de esta manera dar una respuesta más rápida a las víctimas de riesgos catastróficos”.

Presentarán propuesta

La experta de México Evalúa refirió que presentarán una propuesta al nuevo gobierno para tener un mayor control sobre los recursos que se asignan en los fideicomisos públicos.

“Buscamos recomendaciones en tres aspectos: el proceso para crear los fideicomisos, pues actualmente se hacen sin ningún formato; segundo, que se cumplan los estándares sobre la ejecución del gasto, y tercero, una vez que se extinga un fideicomiso se conozca el impacto que generó”.

De acuerdo con información del Proyecto de Nación del próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la reducción y eliminación de algunos fideicomisos permitirán generar un ahorro por cerca de 97,965 millones de pesos.

Menciona que en la Cuenta Pública del 2016 se reportaron 341 fideicomisos y mandatos públicos, los cuales al cierre de ese año contaban con una disponibilidad en cuentas bancarias por 582,451 millones de pesos.

Más fideicomisos para obra pública

En su estudio “Blindar el gasto público contra la discrecionalidad”, México Evalúa expone que uno de los problemas que detectaron en el uso de fideicomisos es que cada vez existe un mayor número que se relaciona aparentemente al gasto de la inversión física.

En el 2016, 36% del gasto en inversión física se ejerció a través de fideicomisos públicos (concepto 4600 Aportaciones a Fideicomisos), mientras que en el 2013, 17 por ciento.

Es decir, el gasto para inversión física ejercido a través de fideicomisos fue seis veces mayor a lo que se había aprobado por el Congreso.