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Europa lanza plan de unión bancaria; BCE con más control
Europa dio un paso más hacia la introducción de una unión bancaria al revelar un plan para que el BCE controle a los prestamistas de la región, piedra angular de una mayor integración fiscal.

Europa dio el miércoles un paso más hacia la introducción de una unión bancaria al revelar un plan para que el Banco Central Europeo (BCE) controle a los prestamistas de la región, la piedra angular de una mayor integración fiscal diseñada para poner fin a años de crisis financiera y económica.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso formuló la propuesta en su discurso anual del "Estado de la Unión", trazando un camino hacia una mayor integración económica y fiscal para apuntalar el futuro del euro.
Las reformas bancarias propuestas, que deben ser aprobadas por los Estados miembros de la UE, tienen como objetivo romper el vínculo entre los países muy endeudados y sus bancos con dificultades, abordando un elemento central de la crisis de deuda que ha afectado a Europa desde principios del 2010.
"La crisis ha demostrado que aunque los bancos, se volvieron transnacionales, las normas y la supervisión se mantuvieron nacionales (...) Tenemos que avanzar hacia decisiones comunes de supervisión, a saber dentro de la zona euro", dijo Barroso a los miembros del Parlamento Europeo.
"El mecanismo de supervisión único propuesto hoy creará una arquitectura reforzada, con un papel central para el Banco Central Europeo (...) Que será la supervisión de todos los bancos de la zona euro", explicó.
Para que el plan funcione, se requiere que los países renuncien a cierto grado de soberanía sobre la supervisión de sus bancos. Esto ha sido durante mucho tiempo una responsabilidad nacional, y la propuesta ya ha provocado tensiones con Alemania y Gran Bretaña.
Aunque Gran Bretaña, que no pertenece a la zona euro, no se unirá al esquema, muchos bancos internacionales en Londres que tienen operaciones en el área de la moneda única se verán afectados por la nueva autoridad supervisora del BCE.
A Londres también le preocupa que el BCE, alentado por sus nuevos poderes, exija regulaciones que socaven la posición de la ciudad como la capital financiera de Europa. Países como Suecia comparten inquietudes similares.
"Hemos dicho que la unión bancaria para el área del euro también debe respetar el integridad del mercado único para toda la Unión Europea", afirmó un portavoz del Tesoro británico. "Nos aseguraremos de que el acuerdo al respecto mencione este punto", agregó.
Resaltando la sensibilidad del tema y su potencial para alterar el nuevo esquema bancario, la Comisión Europea ha sugerido la creación de un mecanismo especial de votación entre todos los reguladores de la UE para compensar la autoridad de aquellos en la zona euro.
"Queremos evitar en absoluto la sensación de que lo que estamos haciendo significa que todos los detalles el esquema deberían confrontados con los diferentes intereses o agendas", dijo un funcionario de la UE.
"UNA BUENA BASE"
Una unión bancaria prevé tres medidas: que el BCE tenga la facultad de supervisar todos los bancos de la zona euro y otros en la UE que acepten el control, la creación de un fondo para cerrar los bancos en problemas y un plan de pleno derecho para proteger los depósitos de los ciudadanos en el área del euro.
El establecimiento de un marco común para lidiar con los bancos en problemas marcaría un alejamiento del enfoque previo e improvisado adoptado por el bloque de 17 miembros que ha frustrado a los inversores y ayudado a elevar los costos de endeudamiento para los estados más débiles.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, acogió el miércoles las propuestas para que el BCE regule a los prestamistas del bloque y dijo que eran una "buena base" en la instalación de una unión bancaria, aunque advirtió que el proceso se debería realizar de manera minuciosa.
"La calidad y eficiencia del nuevo supervisor debe ser el centro. En términos puramente prácticos, parece imposible que el BCE pueda supervisar 6,000 bancos de manera apropiada", sostuvo en un comunicado.
El ministro reiteró su llamado para que el nuevo supervisor se centrara sistemáticamente en los bandos relevantes y no en todos los prestamistas de la zona euro.
La entrega de poderes de supervisión al BCE también abre la posibilidad de que brindar ayuda directa a los bancos a través del fondo permanente de rescate del bloque, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), aunque no está claro cuándo España y otros se beneficiarían.
España, que está tratando de reducir su déficit presupuestario en medio de una recesión, ya ha recibido un ofrecimiento de hasta 100,000 millones de euros (128,000 millones de dólares) en ayuda europea para rescatar a sus bancos más endeudados.
Bajo los términos de la propuesta, el BCE estaría a la cabeza del actual sistema fragmentado de los reguladores nacionales, con el poder de fiscalizar, sancionar e incluso cerrar bancos en toda la zona euro.
El BCE también ganaría poderes para vigilar de cerca la liquidez de los bancos y les obligaría a mantener más capital para protegerse contra pérdidas futuras.
Llegar a un acuerdo sobre los términos de la unión podría ser complicado y eso retrasaría la introducción del nuevo régimen más allá de la meta fijada por los líderes de la zona euro de inicios del próximo año.
RDS