Las primas de los banqueros y corredores bursátiles, acusados de haber alentado una especulación desenfrenada durante la crisis, serán por primera vez limitadas en Europa a partir del año próximo, gracias a un texto adoptado el miércoles por los europarlamentarios.

Dos años después del estallido de la crisis financiera mundial, originada en Estados Unidos, el Parlamento Europeo, reunido en sesión plenaria en Estrasburgo (Francia), aprobó una iniciativa sin precedentes acordada previamente con los 27 Estados de la Unión Europea (UE).

A partir de 2011, las primas no podrán ser desproporcionadas con respecto al sueldo fijo y el monto recibido en metálico estará limitado al 30% del total y en el caso de que se trate de bonificaciones sumamente elevadas, la proporción se reducirá al 20 por ciento.

La nueva legislación establece que al menos 50% de los bonos serán abonados en acciones.

Entre 40 y 60% de las primas deberán ser pagadas tras un periodo de al menos tres años, con el fin de permitir a la entidad recuperar una parte en caso de que las operaciones no sean tan rentables como prometían en un principio.

Para las entidades que se benefician de ayudas públicas, el texto determina que no se concederá "ninguna remuneración variable a sus directivos a no ser que esté justificada".

Con estas medidas se pretende frenar las operaciones especulativas en los mercados y a la vez garantizar la solvencia de los bancos para evitar rascar en el bolsillo del contribuyente, como sucedió con la pasada crisis con los masivos rescates públicos del sistema financiero.

"La UE elige ser pionera en el saneamiento de los métodos de remuneración de los bancos", se felicitó el comisario europeo de Servicios Financieros, Michel Barnier.

Se trata de las "reglas más ambiciosas del mundo" para este sector, aseguró por su parte el eurodiputado ecologista francés Pascal Canfin, uno de los ponentes del texto.

"Al limitar la remuneración variable, este texto pondrá fin a las primas extravagantes sinónimo de riesgos extravagantes", aseguró el europarlamentario.

El sector financiero acogió el voto con disgusto.

"Creemos que el acuerdo va demasiado lejos, porque a nivel internacional ya hay algunos principios", lamentó el secretario general de la Federación Bancaria Europea, Guido Ravoet, en referencia a las recomendaciones del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB).

"Las autoridades públicas no son las que deben fijar los montos ni los porcentajes" sino las entidades bancarias, dijo Ravoet, para quien si "a nivel internacional no se sigue los pasos de Europa, los bancos europeos se hallarán en desventaja competitiva".

En Estados Unidos, las autoridades reguladoras publicaron en junio su directiva "final" destinada a guiar a los bancos en su política de primas, pero sus consignas se limitan a un carácter general.

RDS