Los funcionarios del gobierno italiano habrían planeado la medida bajo secreto, contándoles a sus socios europeos que ordenarían el cierre de los bancos y de los mercados financieros para impedir una estampida de capitales saliendo del país.

Éste es el “Plan B” de Italia, un escenario de contingencia elaborado por el equipo de un sitio web especializado en temas económicos, para la forma en que la tercera economía de la zona euro debería regresar a la lira en caso de ser necesario.

El documento de 80 páginas fue ignorado cuando se conoció por primera vez en octubre del 2015 y normalmente habría quedado así.

Pero luego, uno de los contribuyentes más conocidos del sitio web, Paolo Savona, un economista de 81 años de edad, fue presentado el mes pasado como candidato para ministro de Economía bajo la nueva coalición entre el partido de extrema derecha Liga Norte y el antisistema Movimiento 5 Estrellas.

El gobierno relegó a Savona al puesto menor de encargado de asuntos europeos, después de que el jefe de Estado se rehusó a permitir que un archi euroescéptico ocupara el Ministerio de Economía.

Dentro de la Liga Norte, que predomina en las ricas regiones norteñas de Lombardía y Veneto, las fuentes dicen que no hay señales de ansiedad de que el líder Matteo Salvini se arriesgaría al caos de sacar el país de la moneda única.

No obstante, el “Plan B” sigue en la lista de la bibliografía obligatoria para quienes buscan comprender los fundamentos intelectuales de la nueva coalición.

Salvini, en particular, ha sido el instrumento para sacar a Savona y varios otros economistas euroescépticos y sus ideas de la oscuridad intelectual para incorporarlos dentro del gabinete por primera vez.

El nuevo ministro de economía, Giovanni Tria, profesor de economía de la Universidad Tor Vergata de Roma, no estuvo involucrado en delinear el “Plan B”, pero tampoco es un fuerte defensor del euro.

El año pasado, escribió: “ni siquiera el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, tiene razón cuando dice que el euro ‘es irreversible’, a menos que aclare las condiciones y momentos de las reformas necesarias para salvar al euro”.

Sin embargo, aseguró que él nunca dijo que Italia debe salir del euro.

“Esclavitud” monetaria

Salvini citó el trabajo de pensadores euroescépticos para caracterizar la unión monetaria como una forma de “esclavitud” monetaria, una opinión no promovida por la Liga Norte y sus partidarios de fuerte base empresarial hasta que se convirtió en su jefe en el 2013.

“Los economistas euroescépticos han sido capaces de construir un consenso en las redes sociales. Gracias a Salvini, ahora han emergido de las sombras académicas”, dijo Riccardo Puglisi, un profesor de economía política de la Universidad de Pavia y uno de los críticos de la idea de dejar el euro.