Buscar
Economía

Lectura 3:00 min

Eurocámara respalda nombramiento de Lagarde como presidenta del BCE

La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara votó este miércoles a favor de que la francesa Christine Lagarde presida el Banco Central Europeo (BCE) a partir del 1 de noviembre.

main image

La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara votó este miércoles a favor de que la francesa Christine Lagarde presida el Banco Central Europeo (BCE) a partir del 1 de noviembre.

Tras una audiencia de casi tres horas con la nominada, los eurodiputados dieron su visto bueno por 37 votos a favor, 11 en contra y cuatro abstenciones, en una votación no vinculante. Aunque tanto la Eurocámara como el propio BCE deben pronunciarse sobre los nombramientos de los miembros del directorio ejecutivo del emisor, su apoyo no es imprescindible para que asuman el cargo quienes hayan sido designados por los estados miembro.

En su intervención, Lagarde defendió el mantenimiento de los estímulos monetarios “durante un periodo prolongado” por la desaceleración económica y los desafíos a los que se enfrenta la zona euro, aunque también advirtió de los posibles “efectos secundarios negativos” de esta estrategia.

En su discurso inicial, Lagarde enfatizó que “los desafíos no han desaparecido” para la eurozona, porque se enfrenta a riesgos protagonizados principalmente por factores externos y la inflación “sigue siendo demasiado baja” y se encuentra “lejos del objetivo”.

“Por tanto, comparto la opinión del Consejo de Gobierno de que la elevada política acomodaticia está justificada durante un periodo prolongado para conseguir que la inflación llegue al famoso por debajo pero cerca de 2 por ciento”.

En este contexto, Lagarde confió en no tener que repetir durante su mandato la frase que usó Draghi en el 2012 cuando garantizó que haría “todo lo necesario” para salvar el euro, puesto que esto “significaría que otros no están haciendo lo que deben”, al tiempo que aclaró que hoy se vive una situación diferente a la del 2003.

La hasta ahora directora gerente del FMI advirtió, no obstante, de que hay “algunas cuestiones importantes en el horizonte” que el BCE debe abordar. La primera es la necesidad de tener en cuenta los “efectos secundarios negativos” que puede tener la política monetaria no convencional. “Mientras seguimos comprometidos con nuestro mandato de estabilidad de precio, esto requiere una supervisión continua”.

El segundo reto que nombró es el entorno global de bajas tasas de interés e inflación, que plantea “cuestiones estratégicas” para todos los bancos centrales. “Tienen que entender mejor las dinámicas de la inflación, hacer balance de los nuevos instrumentos que se activaron para contener la crisis (...) y reflexionar sobre si sus marcos de política monetaria son suficientemente sólidos para futuros retos”.

El tercer aspecto se refiere al surgimiento de nuevos desafíos como el cambio climático, el impacto del cambio tecnológico y la fragmentación del orden internacional, el último que citó es la efectividad de la política monetaria para apoyar la solidez del sistema financiero.

Política fiscal y euro

Además, Christine Lagarde prometió a los eurodiputados que si es nombrada presidenta del Banco Central Europeo, guiará su actuación sobre la base de tres principios, que son el compromiso con el mandato del BCE, la agilidad para responder a estos nuevos retos y la “inclusividad”, dentro de la que destacó el concepto de “cooperación” con el resto de instituciones europeas.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete