Luis Videgaray Caso fue el mejor ministro de Finanzas de América Latina durante el 2013, de acuerdo con el ranking de la revista AméricaEconomía, que evalúa la gestión de los ministros conforme el desempeño de cada país en cuanto a las principales variables macroeconómicas.

Videgaray (10 de agosto de 1968) es la cabeza indiscutida del gabinete económico y uno de los hombres más cercanos al Presidente de México, Enrique Peña Nieto. Fue protagonista en la concepción y negociación de algunas de las reformas estructurales que se materializaron en el 2013. Destaca su papel en las reformas en materia de telecomunicaciones, hacendaria, financiera y energética.

Secretario de Hacienda desde el 1 de diciembre del 2012, Videgaray fue el coordinador de campaña de Peña Nieto y coordinador general de la transición de Gobierno, luego del triunfo electoral de julio. Formado por el ex secretario de Hacienda, Pedro Aspe, con quien trabajó en su firma privada, Protego, ha trabajado en el sector público desde el 2005. Es egresado del ITAM, como la mayoría de los últimos secretarios de Hacienda de México; recibió su doctorado en el MIT con la tesis The fiscal response to the oil shocks .

En esta entrevista para El Economista y AméricaEconomía, aliados estratégicos en la generación de información especializada en economía y finanzas, Videgaray cuenta sobre los principales retos que enfrentó durante el 2013, la relación de México con los países de América Latina y de los beneficios que dejarán las reformas constitucionales en el país.

México comenzó el 2013 viviendo el mexican moment y lo cerró con la aprobación de la reforma energética. ¿Cómo fue el año en la Secretaría de Hacienda?

Con mucha claridad en el rumbo del presidente Enrique Peña Nieto. Desde el principio de su mandato dijo a todos los mexicanos 'Llego a la Presidencia para transformar al país no para administrar al gobierno'. Transformar implica mover muchas cosas y vencer resistencias. Requiere una intensa negociación para enfrentar oposición a los cambios que se requieren. Al final de este 2013 lo que tenemos como resultado es un proceso profundo de transformación a nuestra Constitución en materias que abarcan la educación, las telecomunicaciones, la competencia económica, el sector financiero, las finanzas públicas y, desde luego, el sector energético. El balance que podemos hacer sobre el 2013 es que fue un año que estuvo a la altura de las expectativas en cuanto a la profundidad de estas transformaciones.

De la jugada de pizarrón a la jugada en el terreno, ¿que aprendió el secretario de Hacienda?

Nunca las jugadas de pizarrón son como se planean, ni en el futbol ni en la administración pública o en la política. Siempre hay una gran diferencia en la estrategia desde cuando está siendo planeada a cuando está siendo implementada.

Este año aprendimos la importancia de tener objetivos claros y metas específicas. Segundo, la importancia del diálogo, de escuchar a todas las voces y de hacer esfuerzos genuinos para la inclusión de las ideas de quienes no necesariamente piensan igual que uno para construir una agenda común.

El principal aprendizaje que tenemos del Pacto por México es precisamente el que sí se puede construir una agenda conjunta con las distintas fuerzas políticas que compiten en las elecciones. Se puede trabajar en equipo cuando se tiene la disposición de poner los intereses del país por encima de los intereses partidistas.

Vistos desde la perspectiva de la Secretaría de Hacienda, ¿cuáles fueron los mejores y los peores momentos del 2013?

Los mejores momentos fueron los relacionados con la aprobación de las reformas. Estos momentos nos contagiaron de entusiasmo y nos motivan para seguir trabajando hacia adelante. El momento más difícil del 2013 fue a mediados de septiembre con las lluvias inesperadas, que fueron catastróficas para algunos estados, particularmente el estado de Guerrero. Esta situación implicó un reto muy importante, desde movilizar recursos de cercanía y atención inmediata a miles de mexicanos que vivieron una situación sumamente compleja.

¿Cómo define su estilo como secretario de Hacienda?

Lo que yo trato de hacer todos los días es cumplir las instrucciones del Presidente, trabajando e interactuando con muchas voces de la sociedad mexicana. Lo hago como lo tiene que hacer un secretario de Hacienda, con seriedad y claridad.

¿Cómo describe la Secretaría de Hacienda de México?

Es un área fundamental para el buen funcionamiento del Gobierno. Es responsable del dinero que a través de los impuestos aportan los mexicanos para que el Gobierno pueda proveer de bienes y servicios públicos. Es un centro vital de las operaciones del Gobierno mexicano.

La Secretaría de Hacienda juega también un papel muy importante en la supervisión y regulación del sistema financiero mexicano. Prácticamente tiene injerencia todas las decisiones importantes que ocurren en los bancos, las casas de bolsa, las aseguradoras. También es la cabeza de la banca de desarrollo, es decir de los bancos del gobierno que promueven el crédito a las pequeñas y medias empresas, las exportaciones, el campo mexicano. Participa en los consejos de administración de dos de las empresas más grandes de México, Pemex y CFE.

Lo más importante es que la Secretaría de Hacienda es ante todo un gran equipo de trabajo, donde tenemos personas talentosas que llevan años trabajando en una institución que es pilar de la administración pública.

¿Cómo reparte su tiempo?

Ese es un reto de quien ocupa la Secretaría de Hacienda. Interactúa con todas las áreas de Gobierno, con todas las entidades federativas y con los sectores productivos. Esto implica que hay que tener claras las prioridades, un sentido de orden en el trabajo y, muy importante, un muy buen equipo como el que ahora tengo.

Con quien usted interactúa lo describen como alguien muy inteligente y muy duro…

Los calificativos sobre mi persona se los dejo a los demás. No opinaría al respecto. Lo que trato de hacer es cumplir las instrucciones del Presidente y hacerlo con patriotismo y amor a México.

La reforma fiscal puso en evidencia ciertas tensiones entre Hacienda y los empresarios. ¿Cómo es esta relación y cómo debería ser?

Tenemos una relación de mucha cercanía con los representantes del sector empresarial, con el Consejo Coordinador Empresarial, Coparmex, Concanaco, Concamin y por supuesto con la Asociación de Bancos de México. Es una relación y un trato muy frecuente y muy cercano. La mayoría de las veces tenemos coincidencias. Cuando tenemos algunas diferencias nos escuchamos y nos respetamos.

Creo que el proceso que vivimos en la reforma hacendaria fue un proceso de diálogo respetuoso y cercano. Así debe ser y así debe de continuar. Pudimos sumar esfuerzos en distintos temas, como el apoyo a las pequeñas y medianas empresas. En los momentos de las reformas se dio una relación cotidiana. Creo que así debe de ser. Por supuesto, la autoridad es la autoridad y siempre debe cumplir con las obligaciones que le marca la Constitución y la Ley, pero debe de hacerlo en un amplio sentido democrático, escuchar todas las voces de todos los sectores de la sociedad, incluyendo a un sector importantísimo como son los empresarios.

Que pague más el que más tiene ha dicho usted en varias ocasiones. ¿Qué pueden esperar los mexicanos después de la reforma hacendaria? ¿Qué sigue?

Lo que buscamos primero es que se fortalezca la capacidad del gobierno mexicano para cumplir sus obligaciones con la gente, en educación pública, salud, seguridad social e infraestructura, entre otras. El Gobierno debe de tener la capacidad para estar a la altura de las expectativas ciudadana. La reforma trata de hacerlo de una forma que el incremento en los ingresos del gobierno no provenga de aquellos que son los más necesitados, sino de los que tienen una mejor situación económica. Este es el principio de progresividad que debe tener un sistema tributario.

Una vez aprobada la reforma tenemos retos importantes de implementación. Asegurarnos que cumpla con sus expectativas en materia de recaudación, en combate ante la informalidad y en seguridad social. Muy importante es subrayar que el Presidente ha dicho que el marco tributario no puede estar constantemente cambiando. Por lo tanto, debemos entrar en un periodo de estabilidad tributaria, donde todos conozcamos las reglas que tenemos y le demos certeza a la inversión y a la creación de empleos.

¿Cuál debe ser el papel de México en el mundo?

No cabe duda de que México está teniendo un papel cada vez más relevante en la región de América Latina y en el mundo. El presidente Peña Nieto estableció en su primer día de administración que uno de los cinco grandes ejes de su gobierno es que México asuma su responsabilidad en su papel como un actor global.

En el entorno internacional, América Latina es prioritaria, el primer viaje de Enrique Peña Nieto como presidente electo fue dentro de América Latina. Algunas de las iniciativas más concretas y de mayor potencial se están trabajando con los países hermanos de América Latina. Destacaría la Alianza del Pacífico, una iniciativa que nos acerca a América Latina con beneficios concretos para las poblaciones.

¿Cómo ve el 2014?

Nuestras expectativas de crecimiento para el 2014 son mejores que las que tuvimos en el 2013. Esperamos un entorno internacional más favorable, por el crecimiento de la economía de Estados Unidos. Esperamos también mejores perspectivas para algunos factores internos que en el 2013 representaron un freno al crecimiento económico.

El reto que me gustaría subrayar es la implementación de las reformas. Lograr que estas reformas que ya fueron aprobadas en el Congreso de la Unión tengan muy buenas leyes reglamentarias. Este es el caso de la reforma energética. Se trata de lograr que realmente estén a la altura de las expectativas.

Respecto a las reformas que ya han sido aprobadas por completo en el Poder Legislativo, como la financiera y la educativa, el reto para el Poder Ejecutivo federal es lograr que estas reformas se traduzcan en beneficios concretos para la gente. Es un reto de implementación a 100 por ciento.

¿Cuánto tiempo tardarán las familias mexicanas en ver los resultados de las reformas en sus hogares?

Tendrán diferentes procesos de maduración. Algunas tendrán resultados más rápido que otras. Habrá cambios que empezarán a dar resultados muy pronto, por ejemplo en materia de crédito o de generación de empleos. El beneficio fundamental será no solamente en el próximo año, quizá en algunos casos ni siquiera en esta administración (termina en el 2018), sino será un beneficio duradero para las próximas generaciones. Son la pieza fundamental de una estrategia que pretende lograr un crecimiento sostenido y elevado para las próximas décadas. Llevamos 30 años creciendo a una tasa promedio de 2% cada año, es un crecimiento que está muy por debajo de las necesidades y del potencial que tiene la economía mexicana.

Los mejores ministros de Finanzas

El ranking de AméricaEconomía, que se realiza desde el 2007, se realiza a partir de entrevistas con analistas financieros, profesores universitarios y economistas, quienes son consultados sobre manejo de la política monetaria (o coordinación con la entidad correspondiente), control de la inflación, manejo de la deuda externa y la administración del gasto fiscal, entre otros componentes.

2013* 2012*
Posición Nombre País Posición Nombre País
1 Luis Miguel Castilla Perú 1 Juan Carlos Echeverry Colombia
2 Felipe Larraín Chile 2 Fernando Lorenzo Uruguay
3 Juan Carlos Echeverry Colombia 3 Luis Miguel Castilla Perú
4 José Antonio Meade México 4 Felipe Larraín Chile
5 Fernando Lorenzo Uruguay 5 Guido Mantega Brasil
6 Guido Mantega Brasil 6 José Antonio Meade México
7 Frank de Lima Gerich Panamá 7 Frank de Lima Gerich Panamá
8 Luis Arce Bolivia 8 Luis Arce Bolivia
9 Dionisio Borda Paraguay 9 Daniel Toribio República Dominicana
10 Edgar Ayales Costa Rica 10 Dionisio Borda Paraguay

* El nombramiento corresponde al desempeño durante el año previo.

FUENTE: Fuente: AméricaEconomía Intelligence

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