Para el fiscalista Herbert Bettinger Barrios, el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) que se implementó a partir del 2014, como efecto de la reforma fiscal, no sirve para atraer a más contribuyentes ni recaudar más recursos para las finanzas públicas del país.

No sirve de nada el RIF (...) Si bien es una buena idea, para que prospere se necesita que los estados, municipios y gobierno federal se empeñen en hacerla , expuso luego de ser reconocido por su destacada labor profesional por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos.

El fundador de la consultoría Bettinger Asesores detalló que las metas del RIF no se van a cumplir debido a que el diseño es malo. A su parecer fue una idea populista, política y fiscalmente negativa.

Hay un gran esfuerzo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) por mejorar la situación, pero su esfuerzo no llega hasta los contribuyentes de más bajos recursos, se quedó a la mitad. Necesita buscar alternativas para evitar la factura apócrifa que genera pérdidas al erario por 120,000 millones de pesos anuales .

El RIF fue creado para sustituir al Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos). El objetivo era integrar a más personas a la base de contribuyentes. Para que las personas se registraran se les daría como beneficio la exoneración del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en el primer año; en el segundo año, sólo pagarían 10%, mientras que el tercer año, 20%, y así sucesivamente.

Recientemente, la Auditoría Superior de Federación (ASF) indicó en su reporte de cuenta pública que durante el 2014, el SAT registró a 5,811 contribuyentes en el RIF que no contaban con el perfil adecuado para obtener los beneficios de este régimen, por lo que evadieron el pago de impuestos.

De acuerdo con datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, entre el 2014 y el 2015 el gobierno federal dejó de recibir 16,085 millones de pesos en recaudación por los impuestos que no pagaron las personas que se encuentran registradas en el RIF, que al cierre del 2015 sumaban 4 millones 498,300 contribuyentes.

Con respecto al buzón tributario sobre los amparos que podría otorgar la corte, comentó que México no está preparado tecnológicamente para hacerle frente a este tema. Continuamente nos hackean. Entonces, imagínense que hackeen la economía de una empresa, el corazón de su fianza. Eso sería terrible y no estamos preparados .

Refirió que el buzón tributario es una idea que provino del Sistema de Registro Fiscal que se preparó cuando Francisco Gil Díaz era responsable en Hacienda, y si bien Aristóteles Núñez actual jefe del SAT quiso retomarlo, México no está preparado tecnológicamente.

Reforma fiscal plural

Ante los comentarios de diversos analistas que consideran que se debe hacer otra reforma fiscal por el complicado entorno que se vive a nivel mundial, Bettinger comentó que cualquier cambio en materia tributaria se debe hacer de manera plural; es decir, que abarque la mayor parte de los sectores económicos, pues el actual esquema sólo registra a los sectores más productivos y que impulsan al país.

Los estímulos fiscales son muy caros y van dirigidos a los sectores que viven en la economía informal, que son casi 60% de la población; otro 15% son adultos mayores y niños, y los que pagan impuestos son menos de 25 millones de personas. No se puede hacer una reforma fiscal para 25 millones y sostener un gasto público , advirtió.

El catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) insistió en que se debe hacer una reforma fiscal en la que mediante el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a algunos productos de alto consumo se pueda incluir al sector de la informalidad a la formalidad: Subir la tasa del impuesto a 17% y a las personas que estén en la economía formal poderles devolver 3% del impuesto; esto no se aplicaría a medicamentos ni a los productos de la canasta básica .

Detalló que aquellos productos que no estén dentro de la canasta básica se gravarían entre 2 y 4%, lo que traería como consecuencia que las personas, al comprar cualquier alimento, estarían pagando un impuesto. Eso daría más de 2% del Producto Interno Bruto en recaudación sin que se contraiga el gasto de las familias. La recaudación siempre es un estímulo al crecimiento, y así se tiene que ver .

Concluyó en que existen dos graves problemas en el país que no permiten que su recaudación sea eficiente: primero, el hecho de que el gobierno esté contrayendo su crecimiento; y segundo, que los partidos políticos tengan un mayor presupuesto.

Tenemos un México al revés. La democracia no debe costar, no necesitamos tantos partidos políticos; no tenemos bien controlado lo que la producción del país. La economía no puede seguir regalando al que no paga impuestos , concluyó el especialista.