El próximo 23 de enero, a las 7:30 de la mañana, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, será orador principal de una de las 220 sesiones de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés).

Junto con el primer ministro Japonés, Shinzo Abe; la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, Peña será de los pocos mandatarios que tendrán durante una hora la atención de inversionistas, empresarios y líderes mundiales que asistirán al Foro en Davos.

Será una conversación de uno a uno con el presidente y director general del WEF, Klaus Schwab, quien ya había anticipado en la conferencia previa del Foro el alto interés que tienen para escuchar más del proceso de reformas en el que está inmerso México. El presidente Peña Nieto ha llevado a cabo varias reformas de una manera muy valiente (…) estamos muy interesados en escuchar más de él , comentó entonces.

Según la agenda de sesiones, también habrá una participación especial, el primer ministro de Australia, Tony Abbott, en su carácter de Presidente del G-20, en una sesión para hablar sobre las prioridades del grupo.

La distinción a México es obvia, si se asume que en año y medio se han completado 10 reformas constitucionales que permitirán una transformación de fondo si se implementan correctamente, afirmó Benito Solís hace unos días, durante la Reunión Anual de ex alumnos del ITAM.

Desde hace 20 años, no había una reforma constitucional del tamaño de las conducidas por Peña Nieto en las que han coincidido los tres partidos políticos que hacen mayoría en el Congreso, remató.

México es un asiduo participante a la Reunión Anual de Davos, desde 1991, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

Ernesto Zedillo,Vicente Fox y Felipe Calderón también fueron asistentes frecuentes a la mayor cumbre de inversionistas y empresarios globales.