Estados Unidos negociará con China sólo un acuerdo “completo” y no uno “parcial”, como se sugirió la semana pasada, afirmó este viernes el presidente Donald Trump.

“Estamos buscando un acuerdo completo; no estoy buscando un trato parcial”, comentó el mandatario en la Casa Blanca, en el marco de una reunión que tuvo ahí con el primer ministro australiano, Scott Morrison.

Previamente, este mismo viernes, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) eximió más de 400 líneas de productos importados desde China a los que se les aplicó un alza de aranceles, como parte de la guerra comercial entre ambas potencias.

Entre los productos eximidos están: motores eléctricos, comprensores de aire acondicionado, láser, pantallas de cristal líquido, bicicletas y artículos de iluminación de árboles de Navidad.

Trump destacó que Estados Unidos pronto alcanzaría 100,000 millones en cobros arancelarios contra China.

Previamente, el miércoles 11 de septiembre, Estados Unidos aplazó un aumento de aranceles a importaciones originarias de China por valor de 250,000 millones de dólares del 1 al 15 de octubre, como una “señal de buena voluntad” y ante el reinicio de las pláticas entre ambos países a principios de ese mes.

“A pedido del vice primer ministro de China, Liu He, y ante la celebración, desde el 1 de octubre, del 70 aniversario de la República Popular de China, hemos acordado, en señal de buena voluntad, aplazar el aumento de derechos aduaneros (de 25 a 30%) sobre los productos (chinos) equivalentes a 250,000 millones de dólares hasta el 15 de octubre”, escribió Trump en Twitter.

Las exportaciones de Estados Unidos de bienes y servicios a China totalizaron 178,000 millones de dólares (7.1% del total de las exportaciones estadounidenses) en el 2018, mientras que sus importaciones originarias de China ascendieron a 558,800 millones de dólares (17.9% del total de las importaciones estadounidenses).

Como resultado, el déficit bilateral general de Estados Unidos fue de 380,800 millones de dólares, un aumento de 43,600 millones (12.9%) desde el 2017

Por su parte, China anunció la semana pasada que eximía a 16 líneas de productos estadounidenses de sus aranceles de represalia. A su vez, Trump informó que retrasaría el alza de aranceles, de 25 a 30%, en los bienes por valor de 250,000 millones de dólares en dos semanas.

También, Trump comentó este viernes que su gobierno está “progresando mucho” en las negociaciones con China.

Una delegación de unos 30 representantes chinos, encabezada por el viceministro de Finanzas, Liao Min, se reunió en Washington con los funcionarios estadounidenses, entre ellos por Jeffrey Gerrish, director adjunto de la USTR.

Pero según la agencia Reuters, un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China parecía más lejano el viernes después de que funcionarios de Pekín cancelaron inesperadamente visitas a granjas de Montana y Nebraska, durante el segundo día de conversaciones comerciales en Washington.

Los funcionarios chinos iban a visitar las granjas la próxima semana como un gesto de buena voluntad, pero cancelaron los planes para retornar a su país antes de lo previsto.

 

 

Cortan racha.

Hasta antes de la guerra comercial, las exportaciones estadounidenses a China habían crecido más rápido que casi a cualquier otro mercado importante, a un promedio de 11.1% por año.

Ya China es el principal mercado de consumo del mundo para automóviles, alimentos y muchos otros productos, y un mercado de vanguardia en sectores críticos de fabricación, lo que significa que para que los fabricantes en Estados Unidos se mantengan por delante de sus competidores extranjeros, deben poder competir por ese crecimiento para apoyar y crear empleos de manufactura en el propio Estados Unidos.

En la primavera y el verano del 2019, la administración Trump implementó y propuso una serie de acciones arancelarias adicionales, ampliando significativamente la participación del comercio estadounidense potencialmente afectado. En agosto, anunció nuevos aranceles de 10% sobre aproximadamente 300,000 millones de dólares de importaciones estadounidenses desde China.

En respuesta, China anunció medidas de represalias sobre aproximadamente 75,000 millones de dólares de exportaciones estadounidenses, la mayoría de las cuales es aranceles adicionales a las exportaciones estadounidenses que ya están sujetas a represalias chinas.

La administración Trump respondió proponiendo aumentar todos los aranceles de la Sección 301 de Estados Unidos en 5%: de 25 a 30% sobre las importaciones existentes de aproximadamente 250,000 millones de dólares sujetas a aranceles de la etapa 1-3, que originalmente entrarían en vigencia el 1 de octubre del 2019 (después se aplazó al 15 de octubre); y de 10 a 15% en las nuevas listas arancelarias de las etapas 4A y 4B, vigentes a partir del 1 de septiembre y el 15 de diciembre.

[email protected]