La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indicó que, en 2020, la deuda del país será sostenible y podrá enfrentar situaciones adversas que se puedan presentar en el crecimiento económico, inflación, tasas de interés y tipo de cambio.

En su segundo Plan Anual de Financiamiento, la dependencia detalló que ello se logrará con una combinación conjunta entre un buen manejo de la política de endeudamiento y la estrategia de disciplina fiscal.

Además, espera que el entorno macroeconómico y financiero se mantenga estable en 2020, con una perspectiva de crecimiento impulsada por mayor inversión y una reducción en la incertidumbre generada por conflictos comerciales.

“No se espera una trayectoria de deuda explosiva, aun bajo escenarios de estrés, por lo que se concluye que la deuda es sostenible, incluso ante choques adversos”, dijo la dependencia a cargo de Arturo Herrera.

De esta manera, Hacienda proyecta que, al cierre del 2019, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda— se ubique en 10.92 billones de pesos, nivel que representa 44.7% del Producto Interno Bruto (PIB); mientas para 2020 prevén que represente 44.9% del PIB.

La composición de la deuda en 2020 se ubicará de la siguiente manera: 78.7% será deuda interna, es decir, en moneda nacional y 21.3% será deuda externa, es decir, en moneda extranjera, como dólares, euros, yenes, libras y francos suizos.

Hacienda detalló que el 82.1% de la deuda interna en valores gubernamentales será a tasa fija y de largo plazo; mientras que, el plazo promedio de vencimiento de la deuda interna de mercado será de ocho años y el de la deuda externa de mercado de 18.5 años.

“Con dicho escenario, se estima que el costo financiero de la deuda pública no se incrementará en más de 3.38% respecto a su valor esperado, con una probabilidad de 0.95”, mencionó Hacienda.

Necesarios: consejo fiscal independiente y fondo contra-cíclico

En su reporte, Hacienda dijo que, a pesar de que en los últimos años México se ha beneficiado de la “prudencia fiscal” para mantener la estabilidad macroeconómica, la política fiscal ha generado efectos procíclicos como el hecho de que se elevara la deuda como porcentaje del PIB.

Por ello, la Secretaría de Hacienda consideró fundamental promover un cambio en el diseño fiscal, con el cual se fortalezca la certidumbre sobre la viabilidad de las finanzas públicas en los siguientes años.

Lo anterior, expuso, se logrará mediante diversas acciones como la creación de un fondo de estabilización de ingresos contra cíclico y la implementación de un consejo técnico asesor independiente.

En diversas ocasiones la SHCP ha mencionado que en este año presentarán una propuesta que busca transformar el Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) en un fondo contra-cíclico para que las finanzas públicas estén mejor blindadas ante choques externos.

También, subrayó que se deben proyectar techos de endeudamiento anuales; una trayectoria de largo plazo del gasto del gobierno federal de acuerdo a la capacidad potencial de crecimiento de la economía y un umbral de deuda bruta máxima del sector no financiero, incluyendo medidas correctivas si este se rebasa.

kg