La deuda de los corporativos no financieros que operan en el país, es decir, de las empresas se ubicó en 26.4% del Producto Interno Bruto (PIB), al cierre del tercer trimestre del 2019, esto es 1 punto más respecto a 25.4% del mismo periodo del 2018, destaca el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés).

Al interior de su reporte bimestral, Global Debt Monitor, que en esta ocasión está titulado “Sustainability Matters” (“La sostenibilidad importa”), desagregó la composición de la deuda de México, y la deuda corporativa se ubicó como la segunda más importante, despúes de la deuda del gobierno.

Asimismo, el IIF hace hincapié en que el gobierno de México tiene una de las siete deudas emergentes, como proporción del PIB, más bajas entre 33 comparadas.

De acuerdo con el IIF, que agrupa a los principales fondos de inversión e instituciones financieras de operación mundial, las obligaciones del gobierno mexicano al tercer trimestre del año pasado fueron equivalentes a 35.3% del PIB, una proporción ligeramente inferior a la observada en el mismo periodo del 2018, cuando estaba en 35.4% del producto. Esta proporción no coincide con las cifras de la Secretaría de Hacienda, ya que se utilizan parámetros diferentes para la medición.

Con base en el tamaño de endeudamiento, en el tercer sitio está la que cargan los hogares mexicanos, que, según el IIF, fue equivalente a 16.7% del PIB al cierre del tercer cuarto del 2019, desde 16.1% del producto observada en el mismo periodo del año previo.

Finalmente, las obligaciones del sector financiero que opera en México cerraron el periodo comparativo del 2019 en 16.6% del PIB contra 16.5% que registraron en el mismo trimestre del 2018.

Las otras economías que destacan en el comparativo por contar con los registros más moderados de endeudamiento del gobierno son: Rusia (15.2% del PIB), Arabia Saudita (21.8% del PIB), Indonesia (29.7% del PIB), Chile (31.2% del PIB), Tailandia (33.6% del PIB) y República Checa (34.7% del PIB).

La foto mundial

La deuda mundial llegó a un récord de 253 billones de dólares en el tercer trimestre del 2019, que representa 322% del PIB mundial, según información del instituto.

De acuerdo con el reporte, el crecimiento de deuda sobre PIB registró el ritmo más elevado desde el 2016, a pesar de que la expansión global se situó en mínimos de una década, destacaron los analistas dirigidos por el director de Investigación y Sustentabilidad del IIF, Emre Tiftik.

En el mismo reporte, advirtieron que este año el endeudamiento podría crecer más rápido, debido al entorno de bajas tasas de interés y las condiciones financieras que podrían estar buscando mejores rendimientos.

En el documento, estimaron que sólo en el primer trimestre del 2020, las obligaciones mundiales podrían superar 257 billones de dólares al cierre de marzo, impulsadas principalmente por la deuda del sector no financiero.

Al desagregar la información, destacaron que las obligaciones adquiridas por mercados emergentes excedió 72 billones, que equivale a 223% de su PIB, mientras la deuda de los países desarrollados ascendió a 180 billones , que significa 382% del producto, también en el tercer trimestre del año.

Emergentes, al alza

Según el reporte, la deuda de los mercados emergentes ha aumentado más del doble desde el 2010; un incremento que ha sido impulsado principalmente por la fuerte acumulación de deuda corporativa no financiera. De esta forma, la deuda de los mercados emergentes alcanzó un máximo histórico de 187% del PIB y su deuda en dólares representa más de 85% de este aumento. En contraste, en los mercados desarrollados ha sido el sector gubernamental el que ha incrementado sus obligaciones.

El IIF cuenta con una membresía cercana a 450 instituciones financieras de operación mundial, incluidos fondos de inversión global. Entre sus principales asociados están Qatar National Bank, Standard Life Aberdeen, BNP Paribas, UBS, ICICI Bank, JPMorgan, HSBC Holdings, Société Générale y Pimco, ente otros. Tienen sus oficinas centrales en Washington.

[email protected]