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Desembolsos sin precedentes en el BID
Según las estadísticas, en 2009 el Banco aprobó 165 operaciones por valor de 15,883 millones de dólares, frente a 11,200 millones de dólares que aprobó el año previo.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) cerró el 2009 con niveles sin precedentes en las aprobaciones y desembolsos a sus miembros.
Estos financiamientos extraordinarios fueron impulsados por la demanda de crédito que dejó la crisis financiera mundial.
Esta es información consignada en la página inicial del BID, y forma parte de su recuento financiero anual.
Según las estadísticas, el año pasado el Banco aprobó 165 operaciones por valor de 15,883 millones de dólares, frente a 11,200 millones de dólares que aprobó el año previo.
De este saldo aprobado en el 2009, 12,000 millones de dólares fueron desembolsados en el transcurso del año, frente a 7,600 millones girados desde Washington en el 2008.
Además, para el caso mexicano, el BID fue uno de los pilares del financiamiento para enfrentar la emergencia sanitaria, al donar un millón de dólares para compra de equipos, contratación de personal y vigilancia epidemiológica.
Según el informe electrónico, la multilateral pudo enfrentar la creciente demanda de apoyo de sus socios, gracias a la serie de reformas administrativas que en los últimos dos años han agilizado la capacidad de respuesta y la liquidez de sus arcas.
No obstante al esfuerzo, el Banco ha advertido que para dar continuidad a ese apoyo y evitar una caída abrupta en el financiamiento para la región, la entidad necesita una ampliación de capital que preferentemente tendría que estar en marcha en 2011.
Actualmente, el BID cuenta con 101,000 millones de dólares en capital, del que sólo 4% es dinero líquido. El resto son compromisos de capital pagadero por los 48 países miembros.
Recursos de aquí y de allá
Para enfrentar sus obligaciones como multilateral, el BID emitió un bono global a tres años por 2,250 millones de dólares, operación que se convirtió en la mayor realizada por el organismo.
Además, el Banco tomó empréstitos por el equivalente a 15,500 millones de dólares en 10 monedas distintas, con el objetivo de diversificar a sus inversionistas.
Tras 15 años de lucha, el BID aprobó en el 2009 el ingreso de China como donante de la entidad, lo que significó la contribución de 350 millones de dólares para el Banco.
De esta cifra, 125 millones se dirigieron al Fondo de Operaciones especiales del BID, que es el área que provee los llamados préstamos blandos.
Otros 75 millones de dólares se fueron a fideicomisos para fortalecer la capacidad institucional de los gobiernos de la región; otros 75 millones formarán parte de un fondo de inversión para las pequeñas y medianas empresas y otros 75 millones más se fueron al Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), que se especializa en microempresas.
ymorales@eleconomista.com.mx
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