El gobierno de Estados Unidos tuvo un déficit presupuestario de 215,000 millones de dólares en febrero porque los ingresos cayeron y los desembolsos aumentaron, informó el lunes el Departamento del Tesoro.

El resultado se compara con un déficit presupuestario de 192,000 millones en el mismo mes del año pasado, según el estado del presupuesto mensual.

Economistas encuestados pronosticaron que el Tesoro tendría un déficit de 216,000 millones de dólares el mes pasado.

El déficit para el año fiscal, que comenzó en octubre, fue de 391,000 millones de dólares, lo que se compara con un balance negativo de 351,000 millones de dólares en el mismo periodo del año fiscal 2017.

Al considerar ajustes de calendario, el déficit para el año fiscal a la fecha es de 448,000 millones de dólares, lo que se compara con un total ajustado de 390,000 millones de dólares del año fiscal anterior.

Los ingresos del mes pasado totalizaron 156,000 millones de dólares, 9% menos que en febrero del 2017, mientras que los gastos fueron de 371,000 millones, un aumento de 2% respecto del mismo mes del año anterior.

MANTENER DÉFICIT EN LA PRÓXIMA DÉCADA

Una combinación de reducciones de impuestos aprobadas por el gobierno de Donald Trump a finales del 2017 y un aumento del gasto público acordado a principios de febrero aumentarán el déficit presupuestario anual a 1 billón de dólares.

Trump asumió en febrero que el gobierno mantendrá su déficit en la próxima década, cuando presentó una propuesta de presupuesto que dotaría al gobierno federal de 4.4 billones de dólares durante el año fiscal 2019, que comenzará en octubre próximo, aunque no está claro que ese plan pueda salir adelante en el Congreso, dado que los legisladores ya habían aprobado un ambicioso plan de gasto.

Lo que sí dejó claro la propuesta de la Casa Blanca es que Trump, que abogó en su campaña electoral por una mayor disciplina fiscal y por eliminar el déficit en las cuentas públicas, aceptó que no podrá cumplir ese objetivo tradicional de los republicanos.