El consumo será un fuerte motor de crecimiento para la economía en el 2020, aunque no tiene la tracción para detonar un despegue relevante, concuerdan estrategas de Barclays, Bank of America, Goldman Sachs, la consultoría Ducker Frontier y Casa de Bolsa Intercam.

Añaden que esta variable se verá apuntalada por el aumento del salario mínimo, la inflación en niveles cercanos al objetivo, el sólido flujo de remesas que se mantendrá constante y los subsidios económicos directos que está otorgando el gobierno, vía los programas Jóvenes Construyendo el Futuro o los programas de pensión a los adultos mayores.

Pero este desempeño es insuficiente para detonar la recuperación económica. De hecho, Ducker Frontier y Casa de Bolsa Intercam cuentan con las expectativas más bajas de crecimiento para el 2020, de 0.4 y 0.9%, respectivamente.

“El crecimiento provendrá principalmente de una recuperación en el consumo que esperamos aumente en 1.9% y contribuya 1.4% al crecimiento de la economía”, sostuvieron en un análisis de prospectivas para el 2020 estrategas de Intercam casa de Bolsa.

Argumentaron que 60% de la economía mexicana es el consumo (tanto privado como público).

Aumento al salario, otro factor

Aparte, el CEO de Bank of América México, Emilio Romano, explicó que sólo el aumento a los salarios por arriba de la inflación es una medida efectiva de apoyo al consumo doméstico.

Con él concuerda, desde Washington, el analista senior de la consultoría Ducker Frontier, Alejandro Valerio, quien argumenta que el aumento del salario mínimo, en un contexto de inflación a la baja, también ha favorecido para fortalecer al ingreso real y la capacidad de compra de las familias. Y a este aumento del poder de compra, hay que agregar el impacto de las remesas.

El economista de Ducker Frontier anticipa que el consumo interno se mantendrá alentado por los recursos que seguirán enviando los connacionales a sus hogares en el país vía remesas, y los programas públicos de orden social que ha impulsado el gobierno.

Sin embargo, indica que es la inversión el motor que debería encenderse para acelerar el crecimiento.

Las benditas remesas

Según datos de BBVA Research, son cerca de 1.8 millones de hogares en el país los que reciben remesas. Estas entradas en dólares, que al cierre de noviembre ya habían completado un flujo acumulado de casi 33,000 millones de dólares, son un apoyo importante a nivel macroeconómico para el financiamiento de la cuenta corriente, y de forma doméstica, para el consumo privado, sostiene el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos.

“Particularmente las familias de bajos recursos que son quienes tienen mayor propensión a consumir, y también suelen ser los principales receptores de estas remesas”, destacó.

De acuerdo con información del Centro de Estudios Monetarios de Latinoamérica (Cemla), los beneficiarios de remesas en México dedican estos recursos a tres principales usos: manutención, salud y educación.

De los emigrantes que envían remesas, 89.9% hizo referencia al gasto de manutención como destino de este ingreso, seguido por los gastos de salud, que fueron mencionados en 51.5% de las respuestas, y educación, con 22.4% de las mismas.

Además, una de cada siete respuestas indicó que estos dólares que envían sus familiares desde el exterior también se utiliza para pagar un inmueble propio del emigrante.

Como se trata de ingresos que entran en dólares, al pasarles el filtro cambiario para gastarlos en pesos mexicanos, cuentan con un mayor poder de compra, sostuvo.

Subsidios en efectivo

Un análisis del Fondo Monetario Internacional explica que las transferencias gubernamentales en México fueron determinantes en el alivio de la pobreza y en la contención de las desigualdades.

ymorales@eleconomista.com.mx