El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se mantuvo sin cambios en febrero respecto al mes previo, de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Lo anterior, señalaron analistas, se debió al semáforo rojo que se mantuvo en febrero en algunas entidades de la República.

“El estancamiento de la confianza del consumidor se debió principalmente al deterioro de las condiciones epidemiológicas durante la primera mitad de febrero, lo que ocasionó que 13 estados del país se ubicaran en el semáforo epidemiológico rojo”, explicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

Así, el indicador se ubicó en un nivel de 38.4 puntos, con cifras desestacionalizadas. En su comparación anual, la confianza de los consumidores mostró una disminución de 4.9 puntos.

De esta manera, el ICC permaneció por encima del “umbral empírico” de 34.5 puntos, es decir, la probabilidad de que el consumo privado aumente respecto al mismo mes del año anterior es de 94 por ciento.

Analistas de Banorte señalaron que otro factor que pudo impactar en la confianza del consumidor fueron los apagones que hubo en el norte del país y que, incluso, terminaron afectando a otras regiones.

“Aunque esperábamos un aumento marginal, seguimos pensando que el resultado fue relativamente positivo, considerando señales mixtas a lo largo del periodo. Hacia adelante, las condiciones en marzo parecen más favorables, con mejorías adicionales en el frente epidemiológico. En específico, al inicio del mes (primeras dos semanas), ningún estado permaneció en rojo, con 10 en naranja y 20 en amarillo”, agregaron.

Empeora perspectiva del hogar

Al interior del reporte, que realiza el Inegi de manera conjunta con el Banco de México, se observó que tres de los seis componentes mostraron disminuciones, en donde la mayor se presentó en la perspectiva que tienen los miembros del hogar sobre su situación actual económica, con un retroceso de 1.2 puntos.

También se vieron afectadas las expectativas para la situación económica del país dentro de 12 meses, las cuales disminuyeron 0.4 puntos en comparación mensual.

El otro componente que mostró una disminución fue el de la percepción de la situación económica actual del país, con 0.3 puntos menos que en enero.

En el otro extremo, la situación esperada en 12 meses de los miembros del hogar y las posibilidades de compra mostraron un incremento de apenas 0.1 puntos mensual en febrero cada uno.

De acuerdo con Banorte, el motor para el incremento en las expectativas de los hogares pudo haber sido el progreso adicional en la campaña de vacunación en el país, mientras que en las posibilidades de compra identificaron dos factores: el efecto residual del aumento al salario mínimo y el anuncio de que las transferencias directas de los programas sociales serán adelantados para evitar interferencias con el calendario electoral.

ana.martinez@eleconomista.mx