La profundización del cepo cambiario llegó en plena madrugada, apenas tres horas después de que Alberto Fernández se alzó con la Presidencia. La medida, según el gobierno de Mauricio Macri, busca cuidar las reservas en medio de lo que busca ser una transición ordenada.

Desde las elecciones PASO, cuyos resultados fueron un cachetazo para el gobierno, se perdieron más de 23,000 millones de dólares en reservas, en parte por ventas de dólares en el mercado para abastecer la demanda, sumado a pagos de deuda y la salida de depósitos en dólares.

El cepo hard, que redujo a 200 la suma permitida para comprar dólares por mes por persona física, sirvió para cerrar el grifo y permitió a la entidad que dirige Guido Sandleris comprar 1,000 millones de dólares desde las elecciones a hoy. Economistas coinciden en que no se abrirá el cepo tras el 10 de diciembre.

La pregunta es ahora qué pasará después del 10 de diciembre, ya que la situación parece ser distinta a lo que sucedió cuando Macri asumió en el 2015 y colocó entre sus promesas de campaña la eliminación de las restricciones, lo que sucedió seis días después de iniciado su mandato.

Las dudas giran alrededor de si Fernández avanzará sobre la apertura del cepo o lo mantendrá igual, si recurrirá al viejo dólar turista o dólar tarjeta que se establecieron durante la gestión kirchnerista. El presidente electo ya dio algunas señales, al afirmar “el 10 de diciembre no se hace magia”.

El economista y director de Estudio Eco Go, Martín Vauthier, pronosticó que el “el 10 de diciembre no va a cambiar nada”, al sostener que “el cepo es un mecanismo ineficiente que genera muchos costos, como la brecha cambiaria que de ensancharse y de persistir genera una filtración a la inflación desde el canal de las expectativas”.

“Es un mecanismo ineficiente, pero permite ganar tiempo a la espera de que se presente un programa económico que sea creíble”, señaló.

Y agregó: “El cepo va a estar un tiempo. No creo que se vaya a levantar de golpe. Podría ser gradual, con aumento en los topes, por ejemplo. Pero se necesita un programa económico confiable atrás”.

Para Santiago López Alfaro, economista y socio de Delphos Investment, la próxima gestión “va a tener que mantener el cepo, ya que no están dadas las condiciones hasta que no esté el programa financiero 2020/3 del próximo gobierno, es decir, cómo se reestructura la deuda local, cómo se reestructura la deuda internacional y cómo queda la relación con el FMI”.

“El cepo lo van a tener que mantener por un tiempo. Si la economía empieza a crecer, se arregla con el FMI, los acreedores locales e internacionales y la cosecha es buena, se podrá ir liberando de a poco”, detalló.

En el mismo sentido, el economista y miembro de Cesur Amilcar Collante coincidió en que “claramente no están dadas las condiciones para levantar los controles de cambio”.

“La desconfianza sigue, la demanda de pesos está en niveles muy bajos. Alberto Fernández y el mercado lo saben. Por ello, ya avisó que el 10 no cambia mucho la situación”, destacó.

El especialista adelantó que “los controles se van a mantener sin flexibilizar”.

El cepo cambiario en Argentina

• Un cepo cambiario es una restricción a la compra o adquisición de una divisa de otro país. El objetivo que busca es evitar que la moneda local se deprecie, es decir, que pierda valor y que aumente la inflación. También frena la fuga de capitales.

• En Argentina, fue el 28 de octubre del 2011 cuando la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner instauró las restricciones cambiarias que se profundizaron durante los cuatro años siguientes que estuvieron vigentes.

• En diciembre del 2015, el gobierno de Mauricio Macri decidió ponerle fin al cepo y el 16 de diciembre de ese año el Ministerio de Hacienda anunció su levantamiento.

• Sin embargo, tras los resultados de las PASO en agosto de este año, el gobierno de Macri puso un tope de 10,000 dólares para personas físicas, mismo que pasó a 200 dólares en octubre, cuando Alberto Fernández fue elegido presidente; dicho tope es el que rige actualmente.